Los magníficos libros de Edgar Allan Poe y biografía

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Edgar Allan Poe fue un poeta, narrador, periodista y crítico literario estadounidense, estimado como un maestro de la literatura universal. Los libros de Edgar Allan Poe abarcan relatos de terror y de influencia gótica, y se le considera precursor de la ciencia ficción y del género detectivesco.

Libros de Edgar Allan Poe

Biografía de Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe fue un novelista, poeta, comentarista y periodista romántico​ de Estados Unidos. Nació en la ciudad de Boston, un 19 de enero de 1809, falleciendo en Baltimore el 7 de octubre de 1849. Tuvo gran reconocimiento como uno de los maestros internacionales del relato breve, estimándose como uno de los que inicialmente lo practicaron en su país.

Fue reformador de la novela gótica, rememorado particularmente por sus relatos de terror. Apreciado como el creador de la crónica detectivesca, cooperó igualmente con diversas obras al género naciente de la ciencia ficción. Por otro lado, fue el primer autor estadounidense de prestigio que trató de ganarse la vida con la escritura, con resultados lamentables para él.​

En su bautizo en Boston, Massachusetts se le dio el nombre de Edgar Poe, y aun siendo niño ocurrió el deceso de ambos padres, siendo acogido por un matrimonio rico de Richmond, Virginia, Frances y John Allan, a pesar de que jamás fue formalmente adoptado.

Aprobó un curso académico en la Universidad de Virginia y a posteriori se alistó, igualmente por corto tiempo, en el ejército. Sus vinculaciones con los Allan se fracturaron en ese tiempo, a causa de los continuos desacuerdos con su padrastro, quien frecuentemente desatendió sus pedidos de ayuda y termina desheredándolo. Su trayectoria literaria principió con un libro de poemas, Tamerlane and Other Poems (1827).

Por razones económicas, prontamente orientó sus empeños a la prosa, redactando relatos y comentarios literarios para ciertos periódicos de la época; logró obtener cierta reputación por su estilo mordaz y elegante. Gracias a su trabajo, pudo residir en diversas ciudades: Baltimore, Filadelfia y Nueva York.

En Baltimore, en 1835, se casó con su prima Virginia Clemm, quien detentaba entonces apenas trece años de edad. Para enero de 1845, editó un poema que le haría famoso: «El cuervo». Su esposa falleció de tuberculosis dos años después. La gran ilusión del escritor, editar su propio diario  (que iba a denominarse  The Stylus), jamás tuvo lugar.​

Falleció el 7 de octubre de 1849, en la localidad de Baltimore, contando aun solo cuarenta años de edad. El motivo preciso de su muerte nunca llegó a esclarecer. Se culpó al alcohol, a obstrucción cerebral, cólera, drogas, defecto cardíaco, ira, suicidio, tuberculosis y otros motivos.

Tanto su figura como su obra, definieron hondamente la literatura de su nación y se puede decir que de todo el planeta. Tuvo gran influjo en la literatura simbolista francesa​ y, por medio de ésta, en el surrealismo,​ pero su huella alcanzó a sitios más alejados.

Están en deuda con él toda la literatura fantasiosa victoriana​ y, en cierta medida, autores tan distintos y relevantes como Charles Baudelaire, Fedor Dostoyevski,​ William Faulkner,​ Franz Kafka,​ H. P. Lovecraft, Arthur Conan Doyle, M. R. James, Ambrose Bierce, Guy de Maupassant, Thomas Mann,​ Jorge Luis Borges,​ Clemente Palma,​ Julio Cortázar,​ quien interpretó casi todos sus textos en prosa y redactó ampliamente acerca de su vida y obra, etc.

El bardo nicaragüense Rubén Darío le consagró un escrito en su libro Los raros. Poe igualmente incursionó en terrenos tan dispares como la cosmología, la criptografía y el magnetismo animal.

Su obra ha sido aprovechada por la cultura popular por medio de la literatura, la música actual como clásica, el cine (por ejemplo, las numerosas adaptaciones de sus cuentos efectuadas por el director estadounidense Roger Corman), el cómic, la pintura (diversas obras de Gustave Doré, v. gr.) y la televisión (centenares de adaptaciones, como las españolas para la serie «Historias para no Dormir»).

Antecedentes

El bisabuelo por parte de padre de Poe, John Poe, arribó de Irlanda a Estados Unidos en el siglo XVIII haciéndose  granjero, desposándose con una inglesa, aparentando los dos ser de origen noble. De su decena de hijos, uno fue David Poe, el cual contrajo nupcias con una inmigrante irlandesa, Elizabeth Cairnes.

Residían en Baltimore, Maryland; David Poe era carpintero y, al desencadenarse la revuelta contra los ingleses, colaboró con dinero al ejército. Gracias a sus méritos obtuvo el título honorífico de «general».​

David y Elizabeth engendraron siete hijos. El de mayor edad, David, fue el progenitor de Edgar; la segunda hija, María (luego María Clemm), fue tía y a la vez suegra del poeta (madre de su cónyuge, Virginia). La abuela por parte de madre de Edgar, Elizabeth Arnold, fue vocalista de ópera y actriz de piezas románticas y, con su hija, de igual nombre, emigró de Londres, Inglaterra, a Estados Unidos en 1796.

David Poe hijo, quien estudió Derecho, abandonó esta carrera para hacerse actor. En 1804 pudo conocer a la hermosa dama Arnold, actriz de gran atractivo y con un amplio repertorio donde representó unos doscientos roles. Ella se había casado entonces con un tal señor Hopkins, el cual fallecería poco después. David y Elizabeth se desposaron seis meses más adelante y se asentaron en Boston, Massachusetts, donde concibieron sus dos primeros hijos.

Primeros Años

El lugar de nacimiento de Edgar Allan Poe fue Boston, lugar en el cual vio la luz su hermano de más edad, William Henry Leonard (1807). La hermana más pequeña, Rosalie, fue traída al mundo en Richmond, en 1810.​ Edgar pudo haber obtenido su nombre por una figura de William Shakespeare que se muestra en la obra El rey Lear, que personifican sus padres en 1809, año en el cual nació.​

David Poe se apartó de su familia en 1810,​ y su esposa, Elizabeth, falleció de tuberculosis un año más tarde teniendo solo veinticuatro años. Apenas un retrato de su madre y un bosquejo del puerto de Boston fue lo único conservado por Edgar de sus padres biológicos, mientras que a su hermana Rosalie le fue dejado un joyero vacío.

La adopción experimentada por Edgar y Rosalie fue debido a que, al fallecer su madre, los niños quedaron completamente desamparados, en Richmond, al tanto que los abuelos, que vivían en Baltimore, se habían encargado de William Henry, que ya moraba con ellos.​

De cualquier modo, Edgar fue amparado por una de las familias compasivas que habían atendido a los infantes al perecer su madre: el matrimonio conformado por Frances y John Allan, de Richmond (Virginia), al tanto que Rosalie fue atendida por la familia Mackenzie. Los Allan y los Mackenzie además de ser vecinos, sostenían una muy cercana amistad.​

Su padre adoptivo, cuyo apellido sería tomado por Edgar, fue un adinerado comerciante de origen escocés, cuyas  actividades comprenden al tabaco, tejidos, tés y cafés, vinos y licores, grano, lápidas, caballos e inclusive la trata de esclavos. Era una persona colérica e intolerante, desempeñando un rol destacado, en términos negativos, en la existencia del escritor.

Por ejemplo, jamás simpatiza en modo alguno con sus pretensiones literarias.​ Sus biógrafos señalan que John Allan concibió varios hijos naturales productos de relaciones extramatrimoniales.​ El niño fue acogido por los Allan, mas nunca fue oficialmente adoptado​ a pesar de que le dieron el nombre de «Edgar Allan Poe».

​Su madrastra, quien no pudo concebir hijos, sentía verdadero aprecio por el niño y lo adoró y consintió siempre,​ se estima que hasta el punto de ser malcriado por las otras mujeres de la casa, las que trataron de impedir las intromisiones del padrastro.​

En 1812, Edgar recibió el bautismo en la Iglesia episcopaliana. A sus cinco años inicia sus preparación primaria, pero prontamente, al año próximo (1815), la familia Allan se muda a Inglaterra. El niño acudió a un colegio en Irvine, Escocia (lugar donde nació John Allan), por un breve periodo, que aun así fue suficiente para familiarizarse con la cultura y el viejo folclore de Escocia. A posteriori la familia se desplazó a Londres (1816).

Edgar asistió a un internado de Chelsea hasta el verano de 1817, para más adelante ingresar en el colegio del Reverendo John Bransby en Stoke Newington, que para la época se localizaba al norte de la ciudad. Allí se instruyó en el idioma francés y a escribir en latín. De estas experiencias y de la observación de los paisajes y estructuras góticas de Gran Bretaña surgieron en años posteriores relatos como «William Wilson».

Aun así, el recuerdo que guardaría Poe de su estadía en esta nación fue de aflicción y soledad, sentimientos que igualmente compartía su madrastra. En relación a esto, John Allan expresó: «Francés se lamenta como siempre». El escocés, sumamente inquieto por sus infortunados negocios londinenses, retornó con su familia a Richmond en 1820.

Desde 1821 a 1825, Edgar acude a los mas sobresalientes colegios de la ciudad, obteniendo la metódica educación sureña apropiada para un caballero virginiano: el English Classical School, de John H. Clarke, y los colegios de William Burke y del Dr. Ray Thomas y su esposa, en los cuales se adentra a los clásicos: Ovidio, Virgilio, César, Homero, Horacio, Cicerón.

​En sus horas sin clases, ya desde chico le encantaba invertir su tiempo revisando las revistas inglesas que hallaba en los depósitos de su padrastro. Allí su imaginación era además cautivada por las leyendas marineras que relataban los capitanes de veleros que se aproximaban a Richmond.

Una que otra de esas leyendas serían de inspiración, en su oportunidad, de una de sus obras primordiales: La narración de Arthur Gordon Pym.​ De acuerdo a Van Wyck Brooks, Poe pudo oír igualmente crónicas acerca de aparecidos, cadáveres y cementerios en los barracas de los esclavos negros, cuando era llevado por su mammy de visita a las sembradíos de la familia.​

Su temperamento se va desarrollando en esos años, y para 1823, a los catorce, ya había realizado sus primeros tanteos literarios, y se encariño localmente de la madre de un condiscípulo de estudios, a la que destinó el famoso poema «To Helen».​ Esta dama denominada Mrs. Standard, era de una gran hermosura y tenía entonces treinta años. Falleció meses después y fue su primera gran pasión.

Su personalidad era serena mas poco sociable a sus quince años. Tuvo escasas disputas con sus compañeros, pero se conocía que no aceptaba ninguna clase de manipulación. Igualmente era simpatizante de las mascaradas.​ Cierto día acabó moliendo a puñetazos a un amigo de mucho mas fortaleza que él, luego de haber obtenido lo suyo, y aguardar, de acuerdo a lo confesado por él mismo, a que el otro se hallase exhausto.

Asimismo son bastante conocidas sus cualidades como deportista. Imitando a su gran héroe, Lord Byron, en una celebrada oportunidad, un sofocante día de junio el joven comenzó una recorrido a nado en contracorriente de ocho kilómetros por el río James, de Richmond. Al existir dudas acerca de su proeza, fue en búsqueda de testigos presenciales que la confirmasen por escrito.

Aun así, rememora Brooks, en tal etapa era un joven exaltado e irritable, con un destello de intranquilidad y tristeza en su mirada. Comenzó a experimentar recurrentes pesadillas, todo ello motivado probablemente a los problemas constitucionales familiares que ya se habían hecho evidentes en su hermana Rosalie.

«Esta obsesiva inseguridad, prosigue Brooks, de naturaleza física, social, y luego financiera, justificaría grandemente la vida y el temperamento de Poe, supeditado asimismo en gran medida toda su obra literaria». Para compensar estas fragilidades, en años posteriores iría resueltamente por la preeminencia en el campo periodístico, mientras que en el  literario siempre quiso ser estimado como «un mago, por la sensación de poder que esto le aportaba».​

Para 1824 se comienza a gestar la incomprensión entre él y su padre adoptivo. En una misiva enviada por éste al hermano mayor de Edgar, William Henry, aseguró: «¿Somos culpables de algo? Es algo que no comprendo. Y que yo haya tolerado por tanto tiempo su comportamiento aun me extraña más. Este joven no cuenta con una onza de aprecio por nosotros ni algo de gratitud por todos mis atenciones y toda mi generosidad para con él».

En esta misiva Allan se lamenta sin pretexto de las «amistades» de Edgar, y llega inclusive a insinuar con malicia que Rosalie, la hermana menor, era verdaderamente solo hermana por parte de madre, probabilidad que siempre atribuyó a Edgar.

De acuerdo a Hervey Allen, las alusiones del padrastro eran debido a su conocimiento de algunos datos personales de la madre de Poe, puesto que, una vez muerta, Allan de alguna manera llegó a posesionarse de su correo privado. Con la misiva a William Henry procuraba asegurarse el silencio de Edgar acerca de sus propias gestiones.​

En 1825 falleció un tío de John Allan, William Galt, al igual que él oriundo de Escocia y viejo contrabandista. Se le tenía como el hombre más adinerado de Richmond, y legó numerosos acres de tierra a su sobrino.

El patrimonio de éste se incrementó de manera considerable y, para el mismo año, Allan lo festejó adquiriendo una formidable casa de ladrillo de dos plantas, de nombre Moldavia.​ La afición de Edgar a la astronomía nació en el balcón de esa casa.​

Universidad de Virginia

Para ese tiempo, con dieciséis años, Edgar sostuvo una relación amorosa con una joven de la vecindad, Sarah Elmira Royster, la cual volvería a aparecer al final de su existencia. En misiva a un amigo, ella reseñó numerosos años después al futuro escritor de esta manera:

Edgar era un joven muy bien parecido, no muy elocuente. De conversación grata, pero de carácter más bien afligido. Jamás hablaba de sus padres. Era muy unido a la señora Allan, así como ella de él. Era entusiasta, impetuoso, no toleraba la más ínfima grosería verbal.

Esta relación fue anterior a su inscripción en la Universidad de Virginia, en Charlottesville, en febrero de 1826, con la idea de aprender lenguas.​ La universidad, en sus años iniciales, obedecía a los principios de su fundador, Thomas Jefferson. Se mantenía gran rigurosidad con respecto a las apuestas, caballos, armamentos, tabaco y alcohol, pero estas reglas ciertamente apenas eran respetadas.

Jefferson había instaurado un modelo de autogobierno para los estudiantes, posibilitando a los mismos escoger sus asignaturas de estudio, ordenar su propia manutención y notificar a las autoridades de las anormalidades o infracciones incurridas. Este sistema tan peculiar había transformado a la colectividad escolar en un desorden, con un registro muy elevado de ausencias.

Poe, usualmente desentendido de la política, no tardó en expresar su repudio por la novel democracia, sistema que estimaba como fraudulento y socialmente aciago. «Manifestó con frecuencia su carencia de fe en la mejorabilidad humana o en las habituales nociones sobre equidad, progreso y prosperidad social que fueron características de la época de Jefferson, tanto así que podía ser catalogado de sudista anti-jeffersoniano».

A pesar de ser tenido como un alumno sobresaliente y estudios en un inicio, prontamente destacó por un defecto singular, como era el de aparentar una sabiduría y un conocimiento muy superior a los que detentaba realmente. Y, si ciertamente estos no eran tan amplios, ya de niño, «digería» todo papel impreso que conseguía, ya que se sentía, de acuerdo a Brooks, «con la fortaleza de un hombre»: siendo siempre «un trabajador diligente».

Pero su arrogancia y propensión a la mixtificación se evidenciaron igualmente en las aulas y recintos de la universidad. Alardeaba de sus viajes, como Byron, a Grecia; de conocer muy bien todo el Mediterráneo, e igualmente de haber ido a Arabia y San Petersburgo.

Durante el tiempo que Edgar permaneció en Charlottesville, dejó de contactarse con Elmira Royster, y adicionalmente se distanció finalmente de su padrastro a causa de sus deudas de juego. De acuerdo a Hervey Allen, Poe comenzó a jugar buscando lograr dinero adicional para sustentarse.​ Asegura Cortázar (quien confiesa proseguir los lineamientos  generales de este erudito poeano​) que es en este tiempo cuando surge la vinculación inicial de Poe con el alcohol.

«El ambiente universitario era tan propicio como el de una taberna: Poe apostaba, perdía constantemente, y bebía», y esto a pesar de que los efectos de una modesta cantidad de alcohol eran desastrosos para su constitución.​ De cualquier manera, el futuro literato lee y traduce los lenguajes clásicos sin esfuerzo manifiesto, siendo admirado por profesores y condiscípulos.

Se aplica a la lectura igualmente y de manera infatigable de historia, historia natural, matemáticas, astronomía, poesía y novela. Edgar se lamentaba de que Allan no le enviase suficiente dinero para sus estudios, para adquirir libros y para poder amueblar su dormitorio. A pesar de que Allan prometió remitir dinero, las deudas de su hijo adoptado no dejaban de crecer.

Poe dejó la universidad después de todo al pasar un año y, no encontrándose a gusto en Richmond (particularmente al conocer que Elmira recién se había casado con un tal Alexander Shelton), se mudó, primeramente a Norfolk, y en abril de 1827 a Boston, lugar en el cual «existe la sombría certeza de que procuró ganarse la vida como periodista» y mantuvo igualmente algún trabajo vinculado con el comercio. En esta fase empleó el apodo ‘Henri Le Rennet’.

Carrera Militar, Primeros Escritos

Ante su manifiesta incapacidad de mantenerse por su cuenta, Poe se enroló en el ejército como soldado raso con el nombre de ‘Edgar A. Perry’ el 27 de mayo de 1827. A pesar de que aun estaba en sus 18 firmó indicando que tenia 22 años. Su destino inicial fue Fort Independence, en el puerto de Boston. Su salario fue de cinco dólares mensuales.

Para ese mismo año (1827) editó su libro inicial, un ensayo de poesía de cuarenta páginas que denominó Tamerlane and Other Poems (Tamerlán y otros poemas), suscrito por: «By a Bostonian» («Por un bostoniano»). En el prólogo aseguró que casi todos las poesías habían sido redactadas antes de sus catorce años. Apenas ​medio centenar de copias se lograron imprimir, y el libro pasó casi inadvertido.

Al tanto, su regimiento fue enviado a Fort Moultrie en Charleston, lugar al que arribó el 8 de noviembre de 1827 a bordo del bergantín Waltham. Poe fue promovido a artificiero, el soldado responsable de alistar los proyectiles de artillería, y que recibía doble paga.

Luego de servir un par de años y conseguir la jerarquía de sargento mayor de artillería (el de mayor nivel entre suboficiales), intentó acortar su lustro de servicio, confesando su nombre real y pormenores al oficial al mando de su unidad, teniente Howard. Éste ofreció ayudarle con la condición de que se reconciliara con su padrastro, y fue quien envió carta para ello a John Allan en busca de una arreglo entre ambos, pero Allan no dio su brazo a torcer.

Transcurridos meses y aun los ruegos a Allan fueron desatendidos, inclusive, al parecer, Allan ni siquiera informó a su hijo adoptivo la penosa enfermedad que adolece su esposa. Francés Allan falleció el 28 de febrero de 1829, y Poe sólo pudo asistir a su casa el día después del funeral. Delante de su sepulcro, no pudo aguantar el dolor y cayó exánime.

Inclusive hasta su postrer día de vida, Edgar, siempre que se refirió a ella lo hizo con cariño.​ Quizá ablandado por el deceso de su mujer, Allan consintió por fin a ayudar a Poe a conseguir la exención, aunque condicionado a que se enrolarse en la Academia de West Point.

Poe fue al fin licenciado el 15 de abril de 1829, tras conseguir un reemplazo que lo sustituyese en su posición.​ Previo a su marcha a West Point, se mudó a Baltimore para vivir una temporada con su tía viuda, Maria Clemm (hermana de su progenitor), su hija, Virginia Eliza Clemm (su prima), su hermano William Henry, y su abuela lisiada, Elizabeth Cairnes Poe. Durante ese tiempo, editó su segundo libro: Al Aaraaf, Tamerlane and Minor Poems (Baltimore, 1829).​

El libro no fue totalmente entendido, y el autor fue en general desaprobado. No obstante, el afamado crítico de la época John Neal tuvo notas elogiosas para él: «Ocupará el primer lugar en las filas de los genuinos poetas», y la igualmente célebre Sarah Hale llegó a asegurar que «le hacía rememorar a un poeta no menor que Shelley». Estas fueron las iniciales lisonjas que enorgullecen los oídos del bostoniano.

Se desplazó a West Point y se alistó como cadete el 1 de julio de 1830. En octubre de ese año, John Allan se desposó en segundas nupcias con Louisa Patterson.​ Este casamiento, así como las disputas de Allan con su pupilo, en las cuales se sacaban a relucir los hijos naturales de aquel, ocasionaron la separación absoluta entre ambos.

El poeta no soportó por mucho tiempo la obediencia militar y ocasionó con su comportamiento que le enjuicia una corte marcial. El 8 de febrero de 1831 fue sentenciado de grave deserción del servicio y desacato de las órdenes, al rehusarse a formar y no asistir a las clases ni a la iglesia. Se manifestó inocente para ocasionar su expulsión directa, sabiendo que sería declarado culpable.

Para ese mismo mes de febrero marchó hacia Nueva York, lugar en el cual logró publicar un tercer libro de poesías, que intituló sencillamente Poems. La edición fue subvencionada por sus compañeros de West Point, gran parte de los cuales otorgaron para ello 75 centavos cada uno. Poe pudo así recolectar en total 170 dólares.

Su compañeros fueron sorprendidos, ya que se figuraban que los poemas eran del tipo satírico que Poe redactaba en West Point para mofarse de los oficiales al mando, y el ejemplar es totalmente romántico. La obra fue impresa por Elam Bliss, de Nueva York, y se presentó como «Segunda edición» con el siguiente agradecimiento: «Este libro se dedica con respeto al Cuerpo de Cadetes de los Estados Unidos».

En el libro se volvían a publicar los poemas largos «Tamerlane» y «Al Aaraaf», sumado a seis poesías inéditas, entre los cuales se encuentra la versión inicial de «To Helen», «Israfel» y «The City in the Sea». Retornó a Baltimore con su tía, hermano y prima para el mes de marzo de 1831. Su hermano mayor, Henry, que había estado afectado de salud, en gran medida a causa de su alcoholismo, falleció el 1 de agosto de 1831.

Poe se alojó en el desván que compartió entonces con su hermano, y pudo laborar con algo de comodidad. Su interés literario, hasta la fecha centrado únicamente en la poesía, va a desplazarse al cuento, categoría más «vendible», lo cual, para ese tiempo, era de suma relevancia para ellos,​ pues en los cuatro años siguientes vivieron «en situación de extrema pobreza». De acuerdo a ciertos testimonios, los Poe a veces padecieron «falta material de comida».​

Poe, Periodista

Tras el fallecimiento de su hermano, Edgar se empeño con firmeza en labrarse una ocupación como escritor, consiguiendo, no obstante, enormes dificultades, motivadas en gran medida a la condición en que se encontraba el periodismo en su nación.​ En efecto, fue el primero en los Estados Unidos de cierta reputación que hizo esfuerzos por vivir exclusivamente de la escritura.​

Lo que más le desfavorece a tal fin fue la no existencia en su época de una ley internacional de derecho de autor.​ Los editores de Estados Unidos eran proclives a piratear obras inglesas en vez de pagar a sus compatriotas por las suyas. El negocio editorial estaba, por añadidura, muy perjudicado por la severa crisis económica, que se precisaría en el denominado Pánico de 1837.​

No obstante el gran apogeo experimentado por las ediciones periódicas estadounidenses en ese lapso, lo que fue propulsado relativamente por las nuevas tecnologías, la mayor parte de ellas no aludía sino un número limitado de temas​ y por otro lado los periodistas enfrentan inmensas dificultades para cobrar lo acordado a tiempo.​

Poe, en sus tentativas por hacerse camino en este mundo, se veía constantemente forzado a pedir dinero a sus patronos y a todo clase de situaciones degradantes vinculadas con la cuestión económica. Este deplorable estado de cosas no habría de mejorar en toda su existencia.

Tras sus tanteos poéticos iniciales, el escritor enfocó sus miras a la prosa, por los razones ya mencionadas. En 1832 logra publicar cinco relatos en el periódico Saturday Courier, de Filadelfia. Entre los cuales se incluye el primer relato que redactó, de naturaleza gótica: «Metzengerstein». En ese tiempo comenzó a desarrollar su único drama, que jamás finalizará: Politician.

Para abril de 1833 remitió una última misiva a John Allan en la que le pedía con desespero ayuda: «En nombre de Dios, apiádate de mí y sálvame del desastre». Allan no le respondió. Por fortuna, en ese tiempo, el Saturday Visiter, un diario de Baltimore, concedió al escritor un galardón de 50 dólares por su relato «Manuscrito encontrado en una botella».​

La comisión editorial del Visiter proclamó que el cuento «era, en demasía, y de lejos, de mayor excelencia que cualquier cosa presentada previamente». En 1834 falleció su padrastro sin legarle herencia, algo que, en lo económico, lo dejó ya para siempre por su propia cuenta. De acuerdo a Wilson, Poe estaría siempre en tenaz búsqueda de la gloria literaria como retribución por la pérdida de reputación social que había significado su rompimiento con aquel.

De retorno a Baltimore, se casaron de modo clandestino con su prima Virginia Eliza Clemm el 22 de septiembre de 1835. Ella tenía trece años en ese tiempo, a pesar de que en el acta de matrimonio que se emitió tras varios meses se mostraba con una edad de veintiuno. mientras Poe contaba con veintiséis.

De acuerdo a su biógrafo Joseph W. Krutch, Poe sufría de impotencia, razón por la cual, aunque tal vez de modo inconsciente, eligió por esposa a una niña de trece años, con quien no era posible sostener relaciones maritales regulares.

Edmund Wilson asegura en relación a esto que no hay pruebas de ello, pero sí de que, motivado por los escrúpulos de Poe, el casamiento de los dos primos se mostró como algo insatisfactorio, jugando un «extraño rol» en las creaciones del escritor.​

Rafael Llopis rememora al respecto que la debida apreciación de Baudelaire de que en toda la labor de Poe no hay un solo episodio que haga referencia a la lujuria o a los deleites sensuales, lo que, de acuerdo Llopis, alude al hedonismo señalado en su oportunidad por la psicoanalista Marie Bonaparte: Poe fue para su esposa, Virginia, a la vez conyugue, hijo y hermano.

Y de acuerdo a Harry Levin el escritor siempre buscaba en las personas de su entorno alivio maternal, y su esposa desempeño más bien el papel de hermana menor. En Nueva York, a pesar de que alcanzó a editar ciertos cuentos y reseñas, su condición económica terminó por volverse inadmisible y, al mediar de 1838, la familia se mudó de nuevo,  ahora al centro literario del país de ese tiempo, Filadelfia (Pensilvania), alojándose en una modesta pensión.

A causa de las limitaciones que experimentaban, Poe se dispuso a tareas ajenas a su talento, como la edición con su nombre de un libro de conquiliología, lance que luego le traería enormes inconvenientes, ya que fue culpado de plagio. Poe redactó el prefacio y la introducción. Este texto es hoy objeto de adoración por los coleccionistas. Fue su quinta edición.​

En 1840 hizo pública su intención de fundar su propio diario, el Stylus.​ Su idea inicial fue llamarle The Penn, ya que estaría ubicado en Filadelfia, Pensilvania. En la edición del 6 de junio de 1840 del diario The Saturday Evening Post, de dicha localidad, Poe colocó un anuncio para tal fin: «Información sobre el Penn Magazine, revista literaria mensual que se editará pronto en Filadelfia a cargo de Edgar A. Poe». Pero estos emprendimientos jamás cuajaron.

En fecha 29 de enero de 1845, su poema «El cuervo», el cual se inspiró en un pájaro hablador que apareció en la novela Barnaby Rudge, de Charles Dickens, vio la luz en el Evening Mirror, transformándose de la noche a la mañana en un gran triunfo popular, el primero de su trayectoria.​ Allen afirma que se trata indudablemente del poema más célebre de las letras estadounidenses.

Desde su aparición, Poe por primera oportunidad mantuvo una existencia social normal, concurriendo a los más relevantes espacios literarios de la ciudad.​ A pesar de que transformó a su autor en una celebridad, Poe produjo apenas nueve dólares por «El cuervo».

En esa tiempo comenzó una relación, se comenta que esencialmente platónica, con la poetisa Frances Sargent Osgood, amorío al parecer tolerado por Virginia, que observaba en esta mujer un influjo provechoso para su marido.​ El idilio produjo uno de los mayores alborotos en la existencia del escritor, levantando infinidad de opiniones y habladurías entre los literati de la ciudad.

Todo ello fue originado por una mujer que Poe había despreciado, asimismo escritora: Elizabeth F. Ellet,​ y envolvió a los matrimonios Poe y Osgood y a otras personas. En 1847, Poe y Frances Osgood optaron por dejarse de ver de modo definitivo.

Final

Su último reencuentro, en Richmond, con su viejo amor de juventud, Sarah Elmira Royster lo entusiasmo una vez más a contraer nupcias.​ La novia exigió como condición de que dejara sus nocivos hábitos. La fecha de la boda se acordó por último para el 17 de octubre de 1849. Se observó al escritor en la localidad de Richmond entusiasta, e inclusive feliz. Es desde ese instante cuando se desconoce su paradero, hasta su postrer aparición en Baltimore.

Para el 3 de octubre de 1849, Poe fue hallado en las calles de Baltimore en condición delirante, «muy preocupado, y requerido de ayuda urgente».​ Fue trasladado por su viejo amigo James E. Snodgrass al Washington College Hospital, donde falleció el domingo, 7 de octubre, a las 5:00 de la madrugada. En ningún instante tuvo la capacidad de explicar cómo había arribado a tal condición, ni por cual motivo vestía ropas que no eran de su propiedad.

La leyenda, recopilada por Julio Cortázar y otros escritores, relata que en sus últimos instantes evocaba con insistencia a un tal Reynolds (sería el explorador polar que había fungido de referente para su novela de aventuras ficticias La narración de Arthur Gordon Pym), y que al perecer articuló estas palabras: «¡Que Dios se apiade de mi pobre alma!».

Sus reportes médicos, así como el acta de defunción se extraviaron.​ Los diarios de la época notificaron de que el deceso de Poe fue motivado a una «obstrucción» o «inflamación» cerebral, el eufemismo que solía emplearse para las muertes por razones relativamente vergonzosas, como el alcoholismo.​

En la actualidad, el motivo preciso de su muerte prosigue siendo un enigma, a pesar que desde 1872 se consideró que pudo deberse al maltrato de agentes electorales inescrupulosos, que en aquel tiempo usualmente empleaban a pobres insensatos, embriagándose, para hacerles sufragar en varias oportunidades por el mismo candidato. Las conjeturas han abarcado delírium tremens, ataque al corazón, epilepsia, sífilis, meningitis,​ cólera​ y aun el homicidio.

Obra

Entre los distintos libros de Edgar Allan Poe se encuentran cuentos de variados géneros, poesía, crítica literaria y ensayo, este acerca de los temas más diversos, a lo que se agrega una novela larga. A lo extenso de toda su existencia igualmente escribió cuantiosas cartas.

Influencias

Los críticos suelen concordar al precisar las fuentes literarias de las cuales se nutrió este autor. En sus relatos iniciales sigue a Boccaccio y Chaucer. Asimismo tomó como referencia a toda la novelística gótica inglesa: Horace Walpole, Ann Radcliffe, Matthew G. Lewis y Charles Maturin, entre otros.

En poética, fue cautivado desde muy joven por Lord Byron.​ En este género llegó a apreciar sobradamente la poesía nocturna francesa y germánica,​ al igual que a la totalidad de los románticos ingleses: Shelley, Keats, Wordsworth (al que, no obstante, reprochó su didactismo) y Coleridge. Igualmente estimó en gran medida a Tennyson.​

Poe también tenía un gran entendimiento de la labor de los más destacados científicos: Laplace, Newton, Kepler, etc.​ Siendo el filósofo inglés Joseph Glanvill el autor al que posiblemente cita en numerosas ocasiones en sus obras.

Libros de Edgar Allan Poe: Cuentos

Julio Cortázar clasifica sus relatos según el «interés» de sus temas. «Sus mejores relatos son los más ingeniosos e intensos; los peores, aquellos en los cuales su ingenio no logra imponer un tema de por sí exiguo o ajeno a la cuerda del autor». ​ Al interpretarlos, los ordenó en: 1. Cuentos de horror; 2. Sobrenaturales; 3. Metafísicos; 4. Analíticos; 5. De antelación y retrospección; 6. De paisaje; y 7. Grotescos y satíricos. ​

Resalta Cortázar lo dicho por Poe en una carta: «Al redactar estos relatos uno por uno, a extensos intervalos, trate de mantener siempre presente la unicidad de un libro».

Macabros

Los relatos de terror o cuentos góticos conforman su obra más renombrada y propiamente auténtica.​ Sucesor directo de dicha tendencia, de acuerdo al estudioso Benjamin F. Fisher. Poe procura, no obstante, no tanto como «enfriar la sangre» del lector («curdling the blood», locución inglesa de ese tiempo) sino cómo compaginar lo gótico con la admisibilidad psicológica, alcanzando a encumbrar el género a la jerarquía de gran arte.​

El bostoniano altera el goticismo, además, sustrayendo elementos sobrehumanos, como en su cuento «El gato negro», donde quien desencadena el pánico final es un gato vivo. Lo que traza de alguna manera Poe en sus relatos primordiales es una especie de «geografía de la creatividad». Agrega Fisher como herederos directos del goticismo poeano a Edith Wharton, William Faulkner, Flannery O’Connor, Hart Crane, Stephen King, y otros mas.

El de horror fue un género que acogió Poe para deleitar los gustos populares de ese tiempo.​ Edmund Wilson destaca las temáticas oníricas y simbólicas en sus cuentos, mientras que Van Wyck Brooks se cuestiona qué rol pudieron ejercer en los mismos los curiosos sueños y las horribles pesadillas que experimentó desde su adolescencia. De acuerdo a este crítico, «uno siente con mayor intensidad las pesadillas de Poe quien vive las suyas».​

En estos relatos los temas más frecuentes están relacionados con la muerte, inclusive sus exteriorizaciones físicas, los efectos de los cadáveres descompuestos («La Verdad Acerca del Caso del Señor Valdemar»), temáticas igualmente vinculadas con el sepelio prematuro («El Entierro Prematuro»), la reavivación de cadáveres («Conversación con una Momia», «La Caída de la Casa Usher») y otros materias luctuosas.​

De ese modo, se ha indicado frecuentemente la obstinación entre necrofílica y sádica del escritor, expresada en diferentes niveles y matices, de acuerdo a los relatos.

Detectivescos

Poe asimismo fue el creador del relato de detectives mediante sus historias analíticas y enigmáticas: «La Carta Robada», «Los Crímenes de la Calle Morgue», «El Escarabajo de Oro» y «El Misterio de Marie Rogêt», que tuvieron enorme influencia en narradores posteriores como Arthur Conan Doyle, cuyo Sherlock Holmes se inspira de modo directo en el Auguste Dupin de Poe.

Los coetáneos de Poe equiparaba las averiguaciones de Dupin con las de un abogado, e igualmente al mismísimo personaje, y cierto fiscal de su tiempo era de la opinión que relatos parecidos eran verdaderamente «milagrosos».​ Dupin, no obstante, no es la figura íntegra que busca aparentar, ya que «no es tanto el adversario directo del criminal que acosa sino una figura sumamente corrompida por ese mismo submundo que procura desvelar».​

Esto se puede ver por ejemplo en las interesantes semejanzas (los dos son poetas, los dos roban una carta, su apellido comienza por D…) entre el investigador y el ministro asesino de «La Carta Robada». Por otro lado, la dependencia mutua entre detective y criminal es evidente.​

A estos relatos Poe los consideraba como de mayor lectura de entre los suyos. Su popularidad era motivada a que eran «algo en una novedosa clave».​ Su más grande éxito de la literatura en prosa, ciertamente, le provino de uno de estos cuentos: «El Escarabajo de Oro». Sumado a «El Cuervo», fue la pieza que obtuvo mayor divulgación en toda su vida,​ y por ella percibió cien dólares de premio en una competencia, la cifra más elevada lograda por sus escritos.

De Ciencia Ficción

El bostoniano dio igualmente un importante impulso al género naciente de la ciencia ficción, contestando así a los novedosos avances en ciencia y tecnología, como el balón aerostático, en su relato «El Camelo del Globo». A pesar de que se ha aludido que Poe creó este género, de acuerdo a John Tresch, ciertamente lo que logró fue «descubrirlo» en el centro de una tradición ya existente, renovándose y ajustándose a la oratoria y las novedades técnicas de su época.​

De otro lado, estableció los fundamentos para algunos de las modalidades y temas que obtendrían carta de naturaleza en la segunda parte del siglo xx.​ Ya se ha resaltado que el autor redactó gran parte de su obra según los gustos populares de su tiempo, lo que favorecía la ventas.​ A tal fin, sus cuentos reúnen frecuentemente elementos de la pseudociencia, la frenología ​ y la fisiognomía.​

En sus narraciones más manifiestamente macabras emergen ocasionalmente elementos de la ciencia ficción, y en contraste, de manera que en ocasiones es difícil definir el género preciso del cual son parte sus obras como «La Verdad en el Caso del Sr. Valdemar», «Manuscrito Hallado en una Botella»…

Por otra parte, hay ciertas piezas que mezclan ciencia ficción, horror y prosa poética: «La Conversación de Eiros y Charmion», o sarcasmo y ciencia ficción («Mellonta Tauta»), y el ensayo «Eureka» ha sido enmarcado en oportunidades dentro de ésta.

Es bien conocido que la hibridación de géneros predomina actualmente en todo el entorno de la literatura fantástica, aunque Poe, de modo adicional, de acuerdo a Domingo Santos, da a conocer algunos de las temáticas centrales de la ciencia ficción actual: los universos paralelos («Revelación Mesmérica»), los viajes interestelares («El Camelo del Globo»), los viajes en el tiempo («Mellonta Tauta»)…​

Satíricos y Poéticos

El escritor consagra igualmente numerosos relatos a la sátira, al humor e inclusive al embaucamiento humorístico (patraña). Para generar el efecto jocoso, usualmente se servía de la ironía y la excentricidad absurda, en una tentativa de acotar la resignación ideológica del lector.​ Así, «Metzengerstein», su primer relato editado,​ y asimismo su incursión inicial en el terror, había sido en principio ideado como una crítica del género, el cual fue muy popular en la época.​

«No existen mañanas en el universo de Poe […], declara Brooks, y si bien algunos de sus relatos son jocosos, quizás sean los más perversos de todos, ya que uno extrañamente consigue calidez alguna en su humor», en lo que no deseó proseguir a su apreciado Dickens.​ «Su humorismo era de los que provocan escalofríos, la clase de comicidad siniestra para la que nada es tan gracioso como lo horripilante y que halla placer en pellizcar la nariz de un cadáver».​

Técnica

En lo referente a su técnica, y a su numerosas veces señalada pasión narrativa,​​ Poe «entendió que la efectividad de un relato depende de su intensidad como suceso, […] Cada término debe converger, asistir al suceso, a la cosa que sucede, y esta cosa que sucede debe ser sólo acontecimiento y no alegoría (como en numerosos relatos de Hawthorne, por ejemplo) o excusa para generalizar cuestiones psicológicas, éticas o didácticas. […]

La cosa que sucede debe ser potente. Aquí Poe no se propuso improductivos asuntos de fondo y forma; era muy brillante como para no percatarse de que un relato es un organismo, una criatura que respira y palpita, y que su vida se compone, como la nuestra, de un núcleo animado que no se puede separar de sus manifestaciones».​

Libros de Edgar Allan Poe: Novela

Poe escribió una única novela: La Narración de Arthur Gordon Pym (The Narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket) (1838). Es un relato de hazañas marineras de tipo episódico, enfocado en su valeroso protagonista, quien hallaría eco a posteriori en las obras de Stevenson.

El escritor buscó sus fuentes primordialmente en ancestrales relatos marineros, como los del Holandés Errante, y en sus leídas de Daniel Defoe y S. T. Coleridge («la similitud más notoria es con La Balada del Viejo Marinero, ese alma agonizante que logra la vida por medio de la muerte», de acuerdo a Levin).

​A causa de la profusión de peculiaridades macabras que contiene y a su incomprensible desenlace, la pieza ha estado siempre envuelta en polémicas.​ Esta novela fue muy estimada por los surrealistas, que resaltan en ella su habilidad en la reformulación de elementos inconscientes. Por esta razón igualmente ha sido muy analizada por el psicoanálisis.​ Julio Verne redactó una continuación: La Esfinge de los Hielos.

Poe dejó sin terminar otra novela de hazañas: El Diario de Julius Rodman, que apareció en la revista Burton’s Gentleman’s Magazine por fascículos. Solo fueron emitidos las seis primeros, de enero a junio de 1840.

En este relato se narra un viaje fantástico a las Montañas Rocosas en la época de la conquista del Oeste, contenido que sería muy reiterado por la literatura estadounidense, con un coetáneo de Poe, James Fenimore Cooper, a la cabeza. Este cuento fue editado por vez inicial en castellano en 2005.

Libros de Edgar Allan Poe: Poesía

Posiblemente, de no verse forzado a trabajar de periodista, Poe se habría destinado exclusivamente a la poesía. «Motivos al margen de mi interés me han imposibilitado en todo momento empeñarme con seriedad por algo que, en situaciones más felices, hubiera sido ámbito de mi predilección», expresó en el prólogo a El cuervo y otros Poemas.​ Este vendrá a ser su género más controversial y el que le traerá los peores comentarios.​

Los periodos de creación poética más encendidos se produjeron al inicio y al final de su carrera. Sus conceptos acerca de la poesía, que aparecieron en su ensayo sobre «El Cuervo» denominado «Filosofía de la Composición», pueden parecer discordantes.

Expresó que la poesía era un simple invento previsto y ejecutado con destreza de relojero, no obstante, lo verídico es que consentía en ella todo lo que proviene «de lo inverosímil, del inconsciente: la tristeza, la nocturnidad, la necrofilia, el angelismo, el delirio desapasionado, es decir, el arrebato […] del que llora permanentemente a alguna muerta» cuyo amor ya no puede preocuparle.​

Libros de Edgar Allan Poe: Ensayo y Crítica

Poe construyó su propia hipótesis de la literatura, que se muestra diseñada en sus piezas críticas y en escritos como «El Principio Poético». El escrito proporcionó siempre evidencias de despreciar el didactismo  y, a pesar de que varias de sus obras emplean este medio, la alegoría.​

Consideraba que la significancia en literatura corre bajo la superficie manifiesta. Las obras con un significado muy obvio, escribió, ya no son arte.​ Era de la opinión, además, que aquellas habrían de ser cortas y centradas en ocasionar un efecto muy específico,​ para lo cual el autor debía deducir cada efecto e noción.

Ensayo

Poe trabajó el ensayo acerca de temas muy diversos: la prolongada meditación cosmológica «Eureka», las críticas cortas agrupadas en Marginalia, y las obras monográficas «Criptografía», «Filosofía del Moblaje», «Arabia Pétrea», «El Jugador de Ajedrez de Maelzel», etc.

«Eureka», ensayo redactado en 1848, conjetura una teoría cosmológica que en ciertos pasajes parece vaticinar la del big bang,​ la teoría de la relatividad,​ el espacio-tiempo («[…] las observaciones que en este ensayo hemos proseguido paulatinamente nos posibilitan percibir de un modo evidente e inmediato que el espacio y el tiempo son una misma cosa»),​ los agujeros negros,​ así como la que llegó a conocerse como la solución inicial a la llamada paradoja de Olbers.​

Poe no procura servirse de un método científico en este escrito sino que redacta apoyándose en el más puro instinto.​ Por este motivo estimaba la pieza como una «obra de arte», no científica,​ empinándose en que, no obstante ello, su contenido era auténtico ​y la conceptuaba como su obra maestra.​

Crítica

Poe llevó una vida aislada de las tendencias culturales predominantes en su país, y no obstante se embarcó en una contienda crítica a la cual le entregó los últimos años de su vida. En esta área sobresalen sus reseñas acerca de Longfellow, Dickens y Hawthorne. La cultura ostentada en sus críticas es profusa, pero no todo lo admirable que él intentó hacer ver; mostraba enormes lagunas.

No se puede olvidar que su enseñanza académica se abrevió a sus años de colegio y al único año que transcurrió en la Universidad de Virginia.​ De acuerdo a Cortázar, su aproximación a las fuentes bibliográficas directas fue casi siempre sustituido por sentones, resúmenes, exhibiciones de segunda o tercera mano, a pesar de que su talento y su memoria hacían prodigios.​

Un claro ejemplo de lo variado de sus gustos, su perspicacia y sensibilidad, puede notarse en el grupo de ensayos denominado Marginalia, que, a decir de Cortázar, «aporta una clara visión de su amplitud cultural, sus intereses y sus desconocimientos».​

En uno de estos escritos determinó a la crítica como una pieza de arte. Hoy es discutida su relevancia como crítico. Al tanto que Edmund Wilson considera que esta porción de su obra es el «conglomerado crítico más distinguido producido en los Estados Unidos», otros académicos destacan su falta de valor.​​

El comentarista Kent Ljungquist, en su artículo acerca del autor «The poet as critic», sustenta que «cualesquiera que sean las fuentes del ejercicio literario y los fundamentos críticos [de Poe], posiblemente una mezcla de fuentes inglesas y alemanas (Coleridge, los filósofos del Sentido Común, A. W. Schlegel, quizá Kant y Schiller), su influjo ha sido enorme.

Sus crónicas de Hawthorne lo indican como el primer teórico relevante del cuento moderno. […] Robert L. Stevenson, Jorge L. Borges y Vladimir Nabokov han empleado los relatos de Poe como excusas para sus propia experimentación literaria».​

Poe no llegaba jamás a juzgar las nociones expuestas en las obras, sus comentarios eran literarios y sólo literarios, y sumamente ácidos y despiadadas en oportunidades, de acuerdo a lo que rememora su amigo Lowell. W. H. Auden. No obstante, aseguró del Poe crítico: «Nadie en su tiempo colocó tanto empeño en el intento de lograr que sus coetáneos poetas asumieron seriamente su oficio».​

Poe acusará el esnobismo anglicizante de sus coetáneos, su servil sometimiento a los autores foráneos y al dictamen de los magísteres de Londres y Edimburgo. Julio Cortázar, acerca de esta faceta del escritor, sintetiza que en la inmensa mayoría de los casos en sus comentarios Poe detentaba la razón, y que apenas se equivocó al sentenciar literariamente a Thomas Carlyle.​

Legado e Influencia

La importancia del influjo de los libros de Edgar Allan Poe en todos los entornos literarios es ilimitada. El comentarista David Galloway ha destacado que la misma se fundamenta en «la fuerza de su honda inteligencia creativa que pudo hacer plasmar posturas, técnicas y nociones que nos parecen singularmente modernas».​

El académico español Félix Martín cita específicamente su trascendencia en el simbolismo francés, en la belleza del decadentismo inglés, en la fantasía detectivesca, en la evolución de la figura narrativa del Doppelgänger (el doble), así como en las tesis formalistas y estructuralistas coetáneas.​

Otras influjos asimismo patentes: su impacto en la ciencia ficción y la literatura de terror, en el absurdismo burlesco del gótico sureño, su influencia estética entre los trascendentalistas norteamericanos, y la relevancia de su filosofía científica y de su sabiduría psicológica y parapsicológica, así como el de su apreciación literaria.​

A través de toda su existencia, Poe fue primordialmente famoso como crítico literario. Su compañero, igualmente crítico, James Russell Lowell, lo calificó como «el crítico más riguroso, filosófico y sin temor a obras imaginativas que ha redactado en América», a pesar de que se preguntaba si en alguna oportunidad empleaba ácido prúsico en vez de tinta.​

Lowell llegó igualmente a asegurar: «No se conoce a nadie que haya mostrado unas cualidades más variadas y asombrosas».​ Igualmente muy célebre en su época como autor de ficción, fue uno de los primeros autores de Estados Unidos del siglo XIX en arribar a ser más popular en Europa que en su nación.​

La consideración que se le tiene en Francia se debe primordialmente a las tempranas versiones de su obra realizadas por Charles Baudelaire, interpretaciones que pronto fueron tenidas como definitivas en toda el continente europeo.​

Los libros de Edgar Allan Poe de género policíaco representados por el fantasioso C. Auguste Dupin, inspiraron directa y de manera decisiva toda la literatura del género a continuación. Sir Arthur Conan Doyle, «creador» de Sherlock Holmes, expresó: «Cada una de estos trabajos conforman una raíz de la que ha surgido toda una literatura. […] ¿Dónde se encontraba la literatura policial previo a que Poe le infundiera el aliento vital?».​

La sociedad Mystery Writers of America ha bautizado en su memoria a sus más destacados premios, los Edgard.​ Poe igualmente tuvo influencia de manera decisiva en la ciencia ficción, de forma muy notoria en el francés Julio Verne, quien redactó una secuela de la novela poeana La Narración de Arthur Gordon Pym. Verne, a la cual tituló La Esfinge de los Hielos.​

El escritor inglés de ciencia ficción H. G. Wells señalo que «Pym relata todo aquello que una inteligencia de primera categoría era capaz de concebir acerca del Polo Sur un siglo atrás».​ Ya para el siglo XX, autores de horror y ciencia ficción tan destacados como H. P. Lovecraft y Ray Bradbury han tenido abiertamente a Poe como inspiración.​

Así como otros artistas famosos, sus trabajos han tenido múltiples imitadores.​ Una tendencia muy cautivadora es la de aquellos videntes o personas con capacidades paranormales que se autodefinen canales del más allá de la voz poética de Poe.

Uno de los más peculiares fue la poetisa Lizzie Doten, la cual, en 1863, editó Poems from the Inner Life (Poemas de la Vida Interior), libro en que se muestran hipotéticos poemas obtenidos del espíritu de Poe. Estas obras no eran más que refritos de poemas como «The Bells», pero plasmando una novedoso y positiva significado.​

Kevin J. Hayes, quien editó The Cambridge Companion to Edgar Allan Poe, lo describe, en el entorno del siglo XIX, como un adelantado «único» del arte moderno y del «arte por el arte», que predominaron el siglo posterior, y cita a continuación, con profusión de datos, solo a algunos de los artistas plásticos relevantes.

Poe tuvo influencia decisiva sobre: Edward Hopper, Édouard Manet, Odilon Redon, Paul Gauguin, Max Ernst, Salvador Dalí, Alberto Martini, René Magritte, Marcel Duchamp, a los expresionistas germanos, a los cineastas Alfred Hitchcock y Robert Wiene, etc.​

Poe no logró provocar en España el excepcional interés que estimuló en Francia, pero es bastante conocido su peso en el escenario de la narrativa hispanoamericana, con Cortázar y Borges al frente.​ De acuerdo a Félix Martín, «La continua reedición de su faena narrativa, no obstante, es sin duda la prueba más evidente de que Poe sigue ejerciendo un influjo poderoso sobre el lector español. La falta de estudios críticos en castellano merece excusas por esta razón».​

La figura histórica del autor se ha expuesto como personaje de ficción en un sinfín de piezas literarias, musicales y audiovisuales, en las que suele hacerse énfasis en el tópico del «genio loco» o el «artista angustiado», aprovechándose igualmente de sus desgracias personales.​

En ocasiones Poe se muestra mezclado con sus propios personajes, con alguno de los que hace intercambio de identidad.​ En la novela La Sombra de Poe, de Matthew Pearl, dos investigadores aficionados compitieron en la tarea de esclarecer el deceso del poeta; uno de los cuales habría valido de inspiración para el Auguste Dupin.​

La afamada canción de The Beatles compuesta por John Lennon y con crédito a la pareja Lennon/McCartney del año 1967 «I Am the Walrus» lo cita directamente entre sus párrafos cuando señala: «Elementary penguin singing Hari Krishna/Man, you should have seen them kicking Edgar Allan Poe». El motivo por el cual el compositor lo alude es en referencia al poeta Allen Ginsberg, cuya obra tuvo mucha influencia de los poemas de Poe.

En el año 2009, uno de los ejemplares iniciales de su libro Tamerlane and Other Poems (se estima que solo se preserva una docena en todo el planeta), fue puesto a la venta por un precio récord en las letras estadounidenses: 662.500 dólares.​ Se ha hecho el calculo que, a lo extenso de su vida, Poe no percibió más allá de trescientos dólares por toda su obra publicada.​

Polémicas

Poe no sólo obtuvo elogios. El poeta William Butler Yeats reprobó en gran medida al autor de «El Cuervo», catalogando de «vulgar».​ El trascendentalista Ralph Waldo Emerson respondió contra dicho poema, asegurando: «No veo algo en él»​ y en referencia a su autor dice «el hombre campanilla»,​ frase que rememora Borges en un escrito acerca de Poe.​

Aldous Huxley señalo que la redacción de Poe «cometía una vulgaridad» al ser «muy poética», y veía su semejante en el hecho de portar con una sortija de diamantes en cada dedo.​

La controversia provocada en torno a su figura es atractiva, particularmente en lo que se refiere a su poesía. El crítico Harold Bloom ubica a Poe en el lugar doceavo entre los poetas estadounidenses del siglo XIX, y es llamativa la atención acerca de su continua sobrevaloración de parte de la crítica de Francia.

Otros escritores como Yvor Winters y Aldous Huxley, como hemos señalado, se hallan en la misma línea.​ Fue, no obstante, su entrega al arte narrativo lo que terminantemente lo coronó como genio literario; en sus cuentos puede el lector apreciar a fondo la abundancia y complejidad de su aporte literario.​

Su controversial figura se fraguó en su patria primordialmente a partir de los manipulaciones de sus adversarios literarios directos, Rufus W. Griswold o Thomas Dunn English, e igualmente de primitivos estudios de naturaleza corte psicoanalítica, como los realizados por Marie Bonaparte o Joseph Wood Krutch.

Estas versiones tergiversadas y manipuladas permanecieron sin embargo por numerosas décadas, hasta que fueron puestas en duda y por último desechadas como burlescas y falsas, gracias al examen de importantes especialistas como John Henry Ingram y Arthur Hobson Quinn, ya bien avanzado el siglo XX.​

De acuerdo a Van Wyck Brooks, en cualquier situación, Poe no llegó a conocer en vida tantos adversarios como se sospecha. Fueron más las personas que sirvieron de apoyo que aquellas que lo calumniaron, y, más que de bohemio, usualmente tuvo reputación como trabajador, metódico y tenaz.​

Instituciones

En Estados Unidos se encuentran diversas instituciones destinadas a la memoria de Poe y localizadas en sitios en los cuales habitó el escritor. Entre ellas están, el Edgar Allan Poe Museum of Richmond. Igualmente se preserva su dormitorio en la Universidad de Virginia. Su vivienda de Baltimore, en la cual residió a los veintitrés años,​ es hoy día el Edgar Allan Poe House and Museum, asiento de la Edgar Allan Poe Society.

De Filadelfia se mantiene la última vivienda donde residió. Actualmente es el Edgar Allan Poe National Historic Site.​ Su última vivienda de campo en el Bronx, de Nueva York, se preserva, en su localidad original, como el Edgar Allan Poe Cottage.

Libros de Edgar Allan Poe: Obras Selectas

A continuación exponemos listas de sus mas destacadas obras separadas de acuerdo a su genero:

Cuentos

  • «Metzengerstein», 1832.
  • «Manuscrito Hallado en un Botella» («MS. Found in a Bottle»), 1833.
  • «El Rey Peste» («King Pest»), 1835.
  • «Berenice», 1835.
  • «Ligeia», 1838.
  • «La Caída de la Casa Usher» («The Fall of the House of Usher»), 1839.
  • «William Wilson», 1839.
  • «El Hombre de la Multitud» («The Man of the Crowd»), 1840.
  • «Un Descenso al Maelström» («A Descent into the Maelström»), 1841.
  • «Los Crímenes de la Calle Morgue» («The Murders in the Rue Morgue»), 1841.
  • «La Máscara de la Muerte Roja» («The Masque of the Red Death»), 1842.
  • «El Pozo y el Péndulo» («The Pit and the Pendulum»), 1842.
  • «El Retrato Oval» («The Oval Portrait»), 1842.
  • «El Escarabajo de Oro» («The Gold Bug»), 1843.
  • «El Misterio de Marie Rogêt» («The Mystery of Marie Roget»), 1843.
  • «El Gato Negro» («The Black Cat»), 1843.
  • «El Corazón Delator» («The Tell-Tale Heart»), 1843.
  • «La Caja Oblonga» («The Oblong Box»), 1844.
  • «La Carta Robada» («The Purloined Letter»), 1844.
  • «El Entierro Prematuro» («The Premature Burial»), 1844.
  • «El Demonio de la Perversidad» («The Imp of the Perverse»), 1845.
  • «La Verdad Sobre el Caso del Señor Valdemar» («The Facts in the Case of M. Valdemar»), 1845.
  • «El Sistema del Dr. Tarr y el Profesor Fether» («The system of Dr. Tarr and Prof. Fether») 1845
  • «El Barril de Amontillado» («The Cask of Amontillado»), 1846.
  • «Hop-Frog», 1849

Poesía

  • «Tamerlane» («Tamerlane») (1827)
  • «A…» («A…») (1827)
  • «Sueños» («Dreams») (1827)
  • «Espíritus de los Muertos» («Spirit of the Dead») (1827)
  • «Estrella del Anochecer» («Evening Star») (1827)
  • «Un Sueño» («A Dream») (1827)
  • «El Día más Feliz, la Hora más Feliz» («The Happiest Day, The Happiest Hour) (1827)
  • «El Lago: A …» («The Lake: To …») (1827)
  • «Al Aaraaf» («Al Aaraaf») (1829)
  • «Soneto a la Ciencia» («Sonnet To Science») (1829)
  • «Solo» («Alone») (1829)
  • «A Elena» («To Helen») (1831)
  • «La Ciudad en el Mar» («The City in the Sea») (1831)
  • «La Durmiente» («The Sleeper») (1831)
  • «El Valle de la Inquietud» («The Valley of Unrest») (1831)
  • «Israfel» («Israfel») (1831)
  • «El Coliseo» («The Coliseum») (1833)
  • «A Alguien en eP paraíso» («To Someone in Paradise») (1834)
  • «Himno» («Hymn») (1835)
  • «Soneto a Zante» («Sonnet to Zante») (1837)
  • «Balada Nupcial a …» («Bridal Ballad to …») (1837)
  • «El Palacio Encantado» (The Haunted Palace) (1839)
  • «Soneto del Silencio» («Sonnet-Silence») (1840)
  • «Lenore» («Lenore») (1843)
  • «Tierra de Sueños» («Dream Land») (1844)
  • «El Cuervo («The Raven») (1845)
  • «Eulalie, una Canción» (Eulalie, A Song») (1845)
  • «Ulalume» (1847)
  • «Un Sueño en un Sueño» («A Dream Within a Dream») (1849)
  • «Annabel Lee» (1849)
  • «Las Campanas» («The Bells») (1849)
  • «A mi Madre» («To My Mother») (1849)

Novela

  • La Narración de Arthur Gordon Pym (1838)

Ensayo y Crítica

  • «Filosofía de la Composición» («The Philosophy of Composition») (1846)
  • «El Principio Poético» («The Poetic Principle») (1848)
  • «Eureka» (1848)
  • «Charles Dickens»
  • «Longfellow»
  • «Hawthorne»
  • «Criptografía»
  • «Arabia Pétrea»
  • Marginalia (1844-49)

Libros de Edgar Allan Poe: Resúmenes

Dado lo prolífico y denso de su obra, resumir alguno de sus trabajos ya es una tarea ardua, por lo que a continuación ofrecemos apenas algunos pormenores sobre los mas destacados libros de Edgar Allan Poe:

Libros de Edgar Allan Poe: Aventuras de Arthur Gordon Pym (1838)

«Arthur Gordon Pym aborda, como polizón, el Grampus, un embarcación ballenera cuyo destino son los mares del Polo Sur. Una sucesión de acontecimientos, (rebeliones, naufragios, canibalismo, contiendas con nativos, cambian la orientación de una historia que se convierte, repentinamente, en un crónica de ciencia ficción.

Las Aventuras de Arthur Gordon Pym, el trabajo más vasto, discutido y misterioso de Edgar Allan Poe, fue editado en forma de libro en 1838, a pesar de que sus capítulos iniciales habían sido divulgados en el Southern Literary Messenger en 1837. Este cuento (aludido en ocasiones como La Narración de Arthur Gordon Pym), resalta por las interrogantes y sorpresas que exhibe su trama, y es al igual una de las obras mas conocidas de Poe».

La Caída de la Casa Usher (1839)

Estimado como uno de las mejores obras de Allan Poe, este relato cuenta la visita de un joven caballero a Roderick Usher, un compañero de la infancia que se ha transformado en un artista extravagante que a causa a sus inconvenientes personales vive confinado junto a su hermana Lady Madeline, quien igualmente sufre graves problemas de salud.

Libros de Edgar Allan Poe: Los Crímenes de la Calle Morgue (1841)

Tras acontecer un curioso asesinato en el que mueren tanto una madre como su hija, los policías responsables de la investigación no consiguen llegar a conclusión alguna de importancia que aclare lo sucedido. Por este motivo, se asigna la tarea a M. Dupin, un investigador aficionado que tras profundas averiguaciones halla una explicación que asombrará a más de uno.

La Máscara de la Muerte Roja (1842)

Una epidemia denominada como “la Muerte Roja” está terminando con la vida de todos los pobladores de un reino imaginario. Frente a tal amenaza, Próspero, gobernante de la región, resuelve protegerse confesándose en su castillo con sus amigos más próximos.

Sin embargo, luego de transcurrir varios meses en esa situación, Próspero prepara una fiesta de disfraces. A la mitad de la conmemoración se verá contrariado con la aparición de un invitado con un traje muy peculiar.

Libros de Edgar Allan Poe: El Corazón Delator y otros Relatos (1843)

Esta recopilación de cuentos de Edgar Allan Poe muestra un matiz más aventurero y horrendo, por medio de cuatro relatos esenciales de su fecunda carrera. Desde el pavor del más auténtico thriller psicológico del cuento ‘El Corazón Delator’, para pasar por el terror de ‘William Wilson’, la crónica de aventuras mostrada en ‘El Escarabajo de Oro’ y el enigma paranormal de ‘La Cita’.

En lo referente a ‘El Corazón Delator’, la narración nos muestra a un relator anónimo empecinado con el ojo enfermo (al que denomina «ojo de buitre») de un abuelo con el cual coexisten, hasta que un día resuelve asesinarlo. El asesinato es estudiado con extremo cuidado y tras ser ejecutado, el cadáver es descuartizado y oculto debajo de las tablas del suelo de la vivienda.

La policía se presenta a la misma y el asesino termina descubriéndose a sí mismo, concibiendo con delirio que el corazón del viejo se ha puesto a palpitar debajo de la tarima. Poe usualmente se paseaba por temas chocantes y fantásticos, indistintamente del género de sus cuentos, y estas narraciones no son de exceptuar. No vanamente se le tiene como uno de los progenitores de la literatura norteamericana.

El Gato Negro y otros Cuentos (1843)

Editado en el diario Saturday Evening Post en agosto de 1843, “El gato negro” es un relato de horror que cuenta la vida hogareña de una joven pareja en unión a su tranquilo gato. No obstante, los inconvenientes del marido con el alcohol empiezan a agravarse aun vez más al nivel de ocasionar continuos ataques de rabia que lo arrastran a maltratar sin reparo a su mujer y sus mascotas.

De tal magnitud fueron que cierto día acaba con la existencia del gato negro. Pero los verídicos problemas emergerá cuando el felino reaparece en sus vidas. El Gato Negro, sobre todo, es un cuento en primera persona de su figura principal, un muchacho recién casado que al igual que su cónyuge ama a los animales. Debido a ello detentan varias mascotas en casa, a pesar de que su predilecto es un gato negro llamado Plutón.

Es un relato de horror, la crítica lo estima como uno de los mejores y más escalofriantes relatos de toda  la historia de la literatura.

Libros de Edgar Allan Poe: El Escarabajo de Oro (1843)

La existencia del entomólogo aficionado William Legrand, su sirviente Júpiter e inclusive la del propio relator de la historia experimentaran un viraje repentino al descubrir una variedad de escarabajo no conocida hasta la fecha. El reciente descubrimiento, combinado con las turbadoras supersticiones de Júpiter y la insólita actitud que ha tomado Legrand, te conducirán a extraviarte en una historia en la cual todo cambia de un momento para otro.

El Cuervo y otros Poemas (1845)

«Maestro innegable del relato, igualmente en poesía el influjo de Edgar Allan Poe señalo un antes y un después. Su obra dejo huella en el simbolismo francés e incuestionablemente fue un faro para el movimiento modernista latinoamericano.

La presencia del poema ‘El cuervo’ fue globalmente conmemorada por la musicalidad, su aspecto narrativo, la acometida de lo irracional, el ritmo y su entorno fantasmagórico, señales que se muestran en la mayoría de sus poemas, como en ‘Annabel Lee’, ‘Estrellas fijas’, ‘Ulalume’.

Alejada de toda pretensión didáctica, la poesía de Poe se fundamenta en la belleza, en la musicalidad de las palabras y en el ritmo que se alcanza a partir de la reiteración. Festejado por todas las generaciones de autores que lo reemplazaron, e igualmente criticado, el influjo de Poe en la literatura universal es inevitable.

Rubén Darío hacía alusión a él como «príncipe de los poetas condenados» y Jorge Luis Borges sustentaba que «Poe perdurablemente es parte de la historia de la literatura occidental, la cual no se entiende sin él»» A continuación le dejamos algunos enlaces de su interés:

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