Resumen, el juego de los abalorios, reseña y más

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El juego de los abalorios, es una novela escrita por el Premio Nobel de Literatura el escritor suizo-alemán Hermann Hesse y publicada en 1943, se desarrolla en Castalia en los siglos XXV y XXVI. Juego de abalorios, es un ejercicio intelectual que busca asociar los saberes de la humanidad.

El juego de los abalorios

El juego de los Abalorios

Esta es una obra de Hermann Hesse, en la que este escritor que forma parte de los grandes de la literatura nos muestra su visión futurista sobre las secuelas de la unificación del uso de las propiedades, con respecto a distintas disciplinas del saber humano, de esta manera lograr la actividad creativa y obtener con seguridad su armonía.

Esta teoría la plantea el autor al inicio de la novela, en un ensayo sobre la simetría de la armonía universal. El autor se planteó la hipótesis que esto permitiría eliminar los límites que imponen las especializaciones que se valen de medidas e igualdades, de esta manera avanzar en la armonía general, hacia la idea de la globalización perfecta, la clave de la edificación universal, su interminable esencia en voluntad y acto.

Este autor hace uso del deseo que ha tenido el hombre en diferentes épocas de la humanidad que es el poseer una artimaña que logre integrar el conocimiento humano, desde Pitágoras hasta nuestros días con la perfecta Universitas Litterarum. En el libro Juego de abalorios de Hermann Hesse este afamado escritor plantea una hipótesis sobre lo antes expuesto que motivó polémica sobre las razones del autor en enfocar su atención en la inteligencia artificial total y una Máquina Armónica.

El juego de los abalorios-Análisis

En este polémico libro publicado en 1943, este autor dio un trascendental paso al proponer la inteligencia emocional total, que además de unir todo la sabiduría de la humanidad la misma, sería creativa. Proponiendo un artilugio para producir música que llamó la Máquina Armónica. La misma reuniría toda la información teórica de las diferentes artes conocidas por el hombre y la información de fórmulas matemáticas, esto permitiría obtener creaciones artísticas.

En la introducción del libro Hesse vaticina que en el relato impera la creación musical, sin excluir las artes plásticas. El juego tiene todos los contenidos y principios de la cultura de la humanidad, con normas ordenadas como alfabeto y la gramática de manera tener un lenguaje secreto muy elaborado, en la que intervienen diferentes ciencias y artes,… a fin de mostrar los contenidos y derivaciones de la mayoría de las ciencias y ubicar en sus semejanza mutua.

El escritor argentino Jorge Luis Borges, en el prólogo del libro el juego de los abalorios escribió  que el autor no había concebido bien el juego… pero esto no es así, Hesse sí pues en la introducción manifestó que su intención es no aclarar dudas, que conlleva el asunto del juego y su historia, asimismo que no esperen una explicación exhaustiva de teoría del juego y mucho menos un manual del juego. Esto hace pensar que él pensó muy bien en la máquina para realizar el juego.

El juego de los abalorios

En el prólogo Borges, completando su apreciación del juego… manifestó que de haberlo imaginado bien, los lectores de la novela se habrían interesado más en el juego en sí, que en las palabras y reacciones de los protagonistas y el entorno que los rodea. Todo lo teorizado sobre como seria la máquina para realizar el juego, le da la razón a Borges. Sin embargo, Hesse expresó su intención sobre la naturaleza del juego y de aclarar la no pretensión de elaborar un manual del juego.

Cabe destacar que al parecer Hesse pensó muy bien no entrar en detalle en explicaciones matemático-creativas, originando la expectativa en la introducción del libro y en lo que cuenta a continuación. De haber explicado con detalle el juego, la narración estaría de más y habría disminuido el número de lectores interesados por su libro, a unos pocos interesados en las relaciones entre las matemáticas y la música.

Su intención lo expresó en la introducción, al manifestar que el libro no estaba dirigido solo a los técnicos en el juego entre la música y su relación con las matemáticas, y que confiaba en tener lectores con otros intereses intelectuales. El libro tiene como objetivo captar lectores de una época futura, que es donde todo ocurre y, asimismo apreciarlo desde la perspectiva del momento que lo escribió.

Es notable que los críticos literarios no hayan catalogado al Juego de los Abalorios, como un libro de ciencia-ficción, la obra es narrada en una época futurista y se trata de un instrumento de potenciales cualidades. Hace referencia, sobre una sociedad con una ciencia y desarrollo tecnológico muy avanzado y que sus ideas son más importantes que por las personas en sí.

En los últimos tiempos de forma tácita se ha buscado de lograr el juego, desarrollando una serie de programas matemáticos para computación. Estos además de estudiar el proceso de interpretación de una obra musical como la de Johan Sebastian Bach, músico que Hermann Hesse lo tiene presente en su libro. Sobre todo hacer que este programa sea interactivo.

Siguiendo el análisis del libro desde la valoración como una obra de ciencia-ficción, se debe tomar en cuenta la que consideró a Hesse como un “profeta de la era de la informática”; en vista que su libro se publicó cuatro años antes de la ciencia proponer el concepto de Máquina Universal y treinta tres años antes de haber salido al mercado un aparato de conversión de pensamientos a elementos digitales.

Una inteligencia artificial

Se lograría por medio de una Máquina Armónica que sería un procesador matemático que aplicaría algoritmos matemáticos interactivos, que tendría información sobre la teoría de las artes musicales y plásticas, lo que conlleva a la creación de obras de artes. Esto se lograría por el valor de las cualidades físicas del producto, y por la elección de las condiciones artísticas de un género o materia, por medio de sucesivos procesos se llegaría al resultado final que sería una obra de arte.

Las características que presenta el proceso algorítmico permite crear armonía y establecer un puente entre información matemática y de obra artística, generando una progresión sónica, bidimensional o tridimensional, y temporal o dinámica. Relacionando la música y el espacio cuando se crean imágenes en movimiento.

Un maestro de juego o Magister Ludi sería el indicado para manejar con eficacia esa máquina, como en el libro de Hesse, y con la información contenida en una base  de datos sobre matemática y diversas artes, asociadas por ser información que sirve para el mismo fin, la creación de obras artísticas de gran belleza. Que sería un significado correcto del concepto de juego.

La introducción de la novela

La introducción de la novela es la sustancia que motiva al lector seguir la narración, estimulando su imaginación sin distraerlo en detalles referidas a las proporciones armónicas. Que lo introduce a una excelente alegoría de la creación artística. Hesse en la introducción describe… cada investigador decide a partir de qué momento se remonta los comienzo del juego de abalorios.

De hecho las grandes ideas ha existido desde siempre… esta prefigurada como intuiciones, desde Pitágoras, como entre los antiguos chinos, pasando por entre los Escolástica y del Humanismo, las academias de los matemáticos de los siglos XVII y XVIII, así como en las filosofías románticas y entre los rúnicos caracteres de los sueños sibilinos de Novalis.

En cada búsqueda espiritual hacia la meta de una Universitas Litterarum, en cada academia platónica, en toda búsqueda de asociación entre las ciencias exactas y las libres, así como entre la religión y las ciencias, existió siempre una idea que en esta obra toma forma y figura con el juego de abalorios.

En los tiempos en que la música y las matemáticas se relacionaban, se produjeron innumerables asociaciones. De igual manera, dos siglos antes se lee en escritos de Nicolás de Cusa, párrafos describiendo lo mismo,…Acomodándose el espíritu a lo potencial, con el objetivo de medir todo con el módulo de la potencialidad, y a lo absolutamente preciso y de esta manera se mide todo por el rasero de la unidad y lo simple como hace Dios… a fin de medir todo según su especialidad.

La formación de Hermann Hesse

Desde pequeño Hesse fue un lector aventajado, tuvo la oportunidad de nutrir su mente con libros de la biblioteca de su abuelo y de su propio padre. Era aficionado a los libros sobre los clásicos, los  pensadores griegos y escritores del alto Renacimiento. Le gustó dibujar y pintar y es posible que haya leído sobre tratados de artes plásticas de diferentes épocas, en las que aprendería sobre la armonía de las proporciones. En familia aprendió a disfrutar de la música.

Fue un asiduo visitante de bibliotecas, salas de conferencias y de conciertos por ser un amante de la música y de las artes plásticas. Por interesarse los sistemas de estudios del arte, las escalas de colores, los sistemas de cálculo rápido y las llaves musicales, decidió repasar las matemáticas para el mejor entendimiento de lo anterior. Por esto es posible que haya tenido conocimiento al momento de escribir el juego de los abalorios, sobre la composición pictórica y la música.

El juego de los abalorios resumen

El libro El juego de los Abalorios, se desarrolla probablemente en el siglo XXV. Unas vez que se han vivido las brutales guerras del siglo XX y el declive cultural. Luego de haber pasado cinco siglos la sociedad de ese tiempo decide fundar una Orden intelectual y de carácter monástico, su objetivo conservar la herencia cultural e intelectual de la humanidad. Para llevar a cabo este proyecto, se le otorgó un territorio en Europa Central que se fundó con el nombre de Castalia.

Castalia era un territorio reservado para el ejercicio intelectual, un pequeño mundo que como el Vaticano, en este caso se sustentaba por teorías, análisis, interpretaciones y debates. En este espacio se excluyó los temas políticos, económicos y tecnológicos, además la acción, la creatividad, experimentos y la originalidad. Se mantiene lo ya existente pero no se crea algo nuevo.

La razón de ser de los sobrios intelectuales fundadores era formar a los jóvenes pupilos para un evento supremo de la referida Orden, este era un ritual civil conocido con el nombre Juego de Abalorios. De que se trata este juego no se sabe exactamente, pero se cree que es difícil por la exigencia en conocimiento de diferentes áreas del conocimiento.

Los estudiantes tienen que ir descifrando una amplia cartilla que representa por medio de símbolos gráficos, parecidos a caracteres chinos, conceptos de músicas, enunciados matemáticos, y premisas filosóficas. Una vez que van desarrollando la cartilla o normas los jugadores construyen un mapa en los que empiezan aparecer las relaciones entre las diferentes disciplinas que aparentan ser independientes unas de otras.

En la novela el narrador describe la vida de Joseph Knecht y cómo llegó al cargo que dirige dentro de la Orden. Él fue educado dentro de lo estoico de esa cultura, y sin embargo fuera de lo acostumbrado en la Orden de Castalia, el protagonista de la historia, tenía influencia de dos culturas externas a la Orden.

Con la tutela del Hermano Mayor, que había sido exiliado de Castalia y vivió en el Bosque de Bambú, aprendió jugar I-Ching, leyó y estudió sobre los  sabios de orientes. Tiempo después en un monasterio benedictino, invitado por el Padre Jacobo, conversó de temas sobre política, religión, filosofía, música e historia. Todos estos conocimientos adquiridos fuera y dentro de la Orden, ayudaron a Knecht, cuando participó en el juego y obtener el rango de Magister Ludi.

Knecht, era una persona brillante, revolucionario e impío, por lo que empieza a preguntarse qué tan fiel debía ser a la Orden y pues la misma tiene poca utilidad para la humanidad por mantenerse aislada del mundo y no aportar nada ni produce cambios. Esta crisis emocional le lleva a tomar una postura impensable en Castalia.

Es narrada por un investigador del futuro,  cuándo se lleva a cabo el juego de los Abalorios. La novela presenta tres cuentos como parte de trabajos realizados por el protagonista Knecht, durante su juventud a saber: El Hacedor de Lluvia, El padre confesor y La vida India. En estos cuentos el protagonista se imagina el haber nacido en otro lugar y tiempo. Igual, trece poemas referidos a la pérdida de identidad y el rechazo al interés materialista, que lleva a un nuevo tiempo.

La segunda parte del libro, comienza resaltando el triunfo de Joseph Knecht como el mejor participante del Juego de los Abalorios, que hubiese participado en estos. Luego de haber ganado el juego, Knecht, no vuelve a ser el mismo. En esta parte se muestra cómo va avanzando un inteligente y aventajado estudiante, que es reconocido por todos cada nada. Esto lo lleva al cargo de profesor muy joven y luego obtiene a Magister Ludi  al ganar el Juego de Abalorios.

En este capítulo narran que cada vez que tutela un juego, Knecht, así como lo hace bien también envejece, se relaciona con la gente, muestra sus inseguridades y muere de una manera menos esperada. Se pasa a revisar tres libros que narran sus escritos juveniles, estos se sigue reforzando la importancia de su persona y, así a lo largo del libro, sin que el escrito narra en realidad cuál es su aporte para ser una persona tan relevante.

A lo largo de la novela, el autor no hace referencia si no que Knecht, es un aventajado estudiante, una persona agradable y buen profesor de la Orden, aparte de esto al parecer su vida es bastante aburrida, por lo que los lectores de la novela, no comprenden porque Hesse se dedica a escribir sobre su biografía y otros personajes de la novela son más relevantes. Como el maestro de música que tiene mayor capacidad de comunicar su sensibilidad.

Hermann Hesse y su libro

Hermann Hesse ganó el Premio Nobel de Literatura, tres años después de haber editado El juego de los Abalorios, y al parecer este libro contribuyó mucho en la obtención de esa distinción. Ese libro fue su última publicación en vida, formando una síntesis y ampliación de las mismas ideas que había venido investigando en obras anteriores al ver personajes cortados con las mismas medidas.

En esta novela aparece la crítica al sistema educativo de “Bajo Ruedas”, el relato de los cambios vividos durante su transformación a la madurez de “Demian”, el viaje psíquico de “Siddartha” y las divergencias entre los mundos reales y académicos de “Narciso y Goldmundo”. Su novela “Viaje al Oriente” es un preámbulo a la novela Juego de los Abalorios, es así en vista que algunos hechos de esa novela son descritos en el primer capítulo de esta última.

Luego de haber publicado esta novela, Hesse que falleció en 1962, publicó cuentos cortos y poemas pocos conocidos. A pesar que en este libro reunió todas sus anteriores obras, no llegó a ser considerada la mejor de este autor. Los lectores que admiraban el trabajo de Hesse desde el punto de vista espiritual, no consideraron que esta novela llenara su expectativa, creyéndola aburrida con respecto a sus anteriores libros.

Sus lectores consideraron que era un libro aburrido y nada fácil de leer, sus primeras páginas son improductivas haciendo que muchos lectores se aburran y dejen de leerlo. El autor exageró en los detalles para explicar la política y organización de la Orden y el establecimiento del territorio de Castalia. Transformando estas páginas en un ingrato trabajo. Algo similar sucede con la descripción de la biografía de Ketch y su cómo era el trato con los demás.

En la segunda parte de la novela, la narrativa de Hesse mejora, aunque el entorno y atmósfera de la novela supera el interés del escaso argumento, por consiguiente los lectores que buscan más dinamismos terminan defraudados. La historia termina siendo aburrida, por lo que siempre se tiene que mantener la certeza que se está leyendo un libro con contenido filosófico. Una razonamiento filosófico dentro una visión de futuro de lo que pensamos y conocemos.

Como el comentario socio político que se extrae, cuando Knecht renuncia al cargo de Magister Ludi, y entrega una detallada carta planteando su renuncia: Plantea que sus condiscípulos los intelectuales, los sabios, científicos, conocen su importancia para la sociedad, pero desafortunadamente la han arruinado en el momento de transmitirla a la gente que van ayudar. Por su alejamiento con el mundo exterior, y por esto es posible este llegue y arruine la Orden.

En este libro el escritor Hermann Hesse, se muestra como un humorista sátiro, por lo que lo narrado no debe tomarse muy en serio. En este libro muestra un humor muy sutil y personal, que no todos los que leen el libro lo entienden. Sin embargo, esta historia fracasa en dos temas fundamentales, su protagonista y el tema central de la novela.

El tema central del libro es el Juego,  que es un ritual y una competencia colectiva, que tenía como objetivo de seleccionar de acuerdo a unas normas escritas en símbolos chinos, que pueden interpretarse por medio del conocimiento de disciplina en apariencia, independientes unas de otras y lograr su  asociación.

En la actualidad es lo que se llama pensamiento lateral y que para la época que Hesse escribió el libro era impensable, por esto el autor del libro lo plantea como una genialidad. Esto permite resolver situaciones o cuestiones más allá de lo superficial y descubriendo relaciones inimaginables entre elementos a primera vista independientes. Esto permite adquirir nuevos conocimientos, estudiarlos y compararlos.

Hesse crea con este planteamiento, que con el juego las diferentes disciplinas y materias pueden codificarse y asociarse entre ellas, como para construir un juego competitivo, que solo podían jugarlo unos pocos competidores, porque dependían de su formación intelectual. Al parecer de manera intencional este escritor informa de manera imprecisa, de que se trata el juego a en realidad.

Los lectores terminan frustrados, cuanto más interrogante se genera ofreciendo un brillante descubrimiento del secreto del juego, por esto es frustrante para el lector por la poca información que logra a través de la lectura. Algunos seguidores de Hesse, relacionando las imprecisiones que van sacando de la lectura del libro, se imaginaron factibles juegos que se parecieran con el concepto propuesto.

Los lectores terminan frustrados por no cumplir su expectativa, debido que una vez que se ha leído casi todo el libro, llega el juego que propuso Knecht, una vez que llega al cargo de Magister Ludí y se da cuenta que no hay ningún juego. El protagonista organiza con antelación un complejo ejercicio y los otros jugadores lo representan, agregando por su propio albedrío particularidades, sin dejar de seguir una estructura organizativa determinada.

El juego, resulta que es una especie de espectáculo artístico tan complejo como misterioso. Por esto para algunos lectores, esta obra de Hesse el juego de Abalorios,le resultara fastidiosa, para otros será fascinante por su contenido filosófico y a otros lo considerarán un libro banal como autocomplaciente. Todos de alguna manera desde su punto de vista tendrán razón. Si te gustan los libros de Hermann Hesse o de filosofía, te invito a leer los que te muestro a continuación.

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