El libro, La Verdad sobre el caso Savolta, Eduardo Mendoza

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A veces aquellas personas en las que confías pueden ser las que más daños te hagan, pues cuando se conozca La Verdad sobre el caso Savolta nadie quedará impune. Ven conocer la historia del libro escrito por Eduardo Mendoza, donde la burguesía española luchará por mantenerse en el poder y sacaran sus más oscuros trucos.

la verdad sobre el caso savolta

 

La Verdad sobre el caso Savolta

El libro del español Eduardo Mendoza comenzó como una ópera prima, la cual llegó a ser publicada en el año 1975 después de presentarla en varias ocasiones. A pesar de las controversias que causó durante su salida, dicha obra logró conseguir el premio «Crítica narrativa Castellana» durante sus primer año, demostrando que su autor había escrito sobre un tema delicado y superado las adversidades con éxito.Anteriormente el Caso Savolta, había sido titulado como «Los soldados de Cataluña».

Pero este título parece haber sido demasiado para el público de aquella época y fue necesario cambiar el nombre al conocido actualmente como «La verdad del caso Savolta». La razón de la censura sobre título se debe al momento en el cual estaba siendo publicado, los lectores que eran los objetivos principales y aquellos sucesos que sirvieron de inspiración para el relato. Cabe  destacar que en ese tiempo todavía se encontraba abiertas las heridas causadas por la Primera y Segunda Guerra Mundial, las cuales demostraban sus consecuencias en el libro.

Se nos muestra una gran cantidad de personajes, los cuales cuentan una historia de tiempos difíciles, donde la Barcelona todavía vivía la época del «pistolerismo» de los años 1917 hasta 1919. Como si esto fuera poco, se hace referencia a la diferencia del estilo de vida de los ricos y menos afortunados, demostrando que existía suficiente para todos, pero la riqueza se encontraba distribuida entre unos pocos.

Característica del libro

Desde hace tiempo había sido conocido como un autor distinto, debido a que sus escritos iban más allá de la zona de confort para los españoles, pero ahora había superado las expectativas «Eduardo Mendoza», La verdad sobre el caso Savolta rompió estándares que parecían inquebrantables para la época. Una ópera y posteriormente un libro que nos cuentan los testimonios de un juicio realizado 10 años después de un asesinato, donde el protagonista nos relata su papel explicando sus memorias y las características de otros personajes.

Gran parte de todos los acontecimientos del libro ocurren en la ciudad de Barcelona, alrededor del año 1918.  En aquella época existía una gran inseguridad para la clase obrera, siendo la policía más un estorbo que una ayuda, a lo cual Eduardo Mendoza no se contuvo al expresar su in-eficiencia delante de los actos delictivos que ocurrían diariamente.

El realismo también se encuentra muy enmarcado en la obra, pues tanto en el libro como en la historia de España suceden los mismos movimientos urbanos. Podemos notar varias huelgas y protestas de la clase obrera, con la intención de superar la inseguridad, obtener mayores beneficios en el trabajo y una mejor repartición de riqueza entre las clases bajas y medias. Finalmente se habla de la burguesía española de ese momento, los cuales realizaban incluso actos ilícitos con tal de mantener su poder, llegando a contratar delincuentes para detener las protestas.

Estilos y géneros

Durante la mayoría de la obra podemos observar una gran cantidad de secuencias retrospectivas, con la idea de mostrarnos una historia más compleja. El hecho de ir armando poco a poco la trama, descubriendo nuevos sucesos para revelar secretos, conocer datos que cambian totalmente la trama y crear tu propia idea del caso, nos da la impresión que nos encontramos construyendo un rompecabezas, volviendo la lectura más didáctica.

Por el contrario, una vez que ya está por terminar la obra, el estilo de escritura misterioso cambia por una narración más clásica, con una estructura lineal. Dependiendo de nuestras capacidades deductivas, es probable que el lector ya conozca los principales participantes del Caso Savolta, por lo cual solo espera ver que desenlace le depara a cada participante.

También se puede mencionar características únicas de la Barcelona de aquel tiempo. Encontramos una ciudad viva y llena de símbolos urbanos del año 1918, los cuales toman en algunos momentos el protagonismo de la trama, llegando inclusive a influir en las decisiones de los personajes.

Durante el relato de Eduardo Mendoza seremos capaces de apreciar varios géneros literarios; como el pastiche, el texto histórico, romanticismo, la propaganda y algo de humor. Cabe destacar que el sentido del humor en la obra se encuentra bastante presente, pero con cierta tonalidad oscura y sarcástica.

Adaptación cinematográfica

El éxito del libro de Eduardo Mendoza desencadenó varias adaptaciones, pero una de las más destacadas fue la película dirigida por «Antonio Drove» en el año 1979, la cual poseía el mismo nombre que la obra original. Para completar este trabajo fueron necesarios 2 guionistas, el mismo Antonio Drove y su colega Antonio Larreta.

Otro dato importante sería el reparto utilizado para la grabación, ya que fueron recopilados varios actores españoles importantes de la época, destacando:

  • José Luis López Vázquez
  • Ovidi Montllor
  • Charles Denner
  • Stefania Sandrelli
  • Omero Antonutti

Personajes principales

Desde este punto comienzan a mencionarse sucesos y datos importantes para la trama, por lo cual debe tener en cuenta que conseguirá un gran número de spoilers. Si deseas leer el libro de Eduardo Mendoza sin conocer de antemanos los principales trazos de la historia, le recomendamos seguir leyendo con cuidado!!!

En esta sección recopilamos la información sobre aquellos personajes más relevantes para la historia del libro La Verdad del caso Savolta, destacando a los que poseyeron más protagonismo durante todo el escrito:

Javier Miranda

Protagonista de la obra y principal personaje de todo el relato, presentando una actitud más humana y sincera que los demás. Destaca por una moralidad equilibrada, pudiendo ser considerado como un villano en algunas ocasiones, pero al mismo tiempo un héroe. El autor Eduardo Mendoza comentó en varias ocasiones haberse fijado en la «Novela Picaresca», especialmente en «Lázaro de Tormes», para generar la personalidad de su protagonista.

Suele ser una persona bastante manipulable y sumisa, ya que desde pequeño siempre tuvo problemas para expresarse. Una gran parte de los otros personajes de la historia lo han tachado de tonto, pero debido a su propia inseguridad jamás consiguió defenderse de los abusos. A pesar de esto siempre se mantuvo sensible delante de las personas que lo necesitaban, demostrando tener grandes sentimientos.

También es mostrado como alguien que no poseía nada de rencor, pues no le gustaba tomar represalias contra aquellos que le había hecho mal. Incluso en algún momento su propia esposa le es infiel, pero el propio Javier Miranda admite que incluso con todo el dolor que le ha causado, no puede dejar de amarla.

Considerado como una marioneta de «Lepprince», quien lo utiliza para obtener beneficios y realizar aquellos trabajos que son considerados «poco legales». A pesar de esto, Javier trata de mejorar su estatus realizando un matrimonio arreglado, siendo un sujeto pasivo e incluso ignorando aquellos acontecimientos importantes.

Nemesio Cabra Gómez

Nemesio es otro personaje que también se encuentra inspirado en la picaresca, especialmente en el «Licencia Cabra del Buscón». Considerado como alguien muy influyente, pero que al mismo tiempo se encuentra luchando entre la locura y la razón. A diferencia de la mayoría de personajes, Nemesio Cabra Gómez poseía un nivel de manipulación bastante elevado, pudiendo controlar algunos anarquistas, la policía y gran parte de los personajes poderosos.

Durante la mayoría del escrito es el único que conoce la verdad sobre el Caso Savolta, pero a pesar de esto y que la gran mayoría de personas tratan de conseguir información de él, jamás lo escuchan verdaderamente. Al igual que sucede con varios escritos del mismo estilo, la única verdad se encuentra escondida en la locura, donde se produce una búsqueda de justicia en una sociedad dañada.

Lepprince

Conocido como el co-protagonista de la historia. Puede ser considerado el villano de la historia, poseyendo estereotipos del mafioso clásico del cine. Es conocido por ser increíblemente guapo, vistiendo ropas de marca y poseyendo joyas para destacar entre sus conocidos. Posee grandes modales, siendo considerado el personaje más refinado.

Algo que siempre es remarcado en su personaje es la falta de escrúpulos. Lepprince es mostrado como un hombre que no teme dañar a los demás para conseguir lo que desea, subiendo en las jerarquías españolas gracias a pisotear a sus propios camaradas. Su evolución es posiblemente la más detallada del libro, especificando su ascenso dentro la alta burguesía, pasando de ser un frances pobre y alcanzando uno de los estatus más importantes de ese tiempo.

La manera en la que se presenta y los personajes lo observan es muy diferentes. Para los conocidos del trabajo, su mujer y la mayoría de socios que no conocen sus verdaderas intenciones parece un hombre de valores, familiar y con la educación adecuada para el puesto que posee. También se encuentra la visión del protagonista Javier Miranda, quien lo idolatra y le parece fascinante su caso. Por el contrario, sus enemigos sabes perfectamente que es alguien frío, manipulador y una persona realmente peligrosa.

Finalmente se comenta sobre su muerte, la cual debería ser considerada uno de los sucesos que cerrarán la verdad sobre el Caso Savolta. A pesar de lo esperado, su muerte es algo distante para el lector, no llegandose a comentar específicamente que terminó haciendo que pierda la vida.

Personajes secundarios

Sro. Savolta: Probablemente el secundario más importante de todos, pero debido al hecho de su rápida muerte, obtenemos muy poco protagonismo de su parte.

Comisario Vázquez: Jefe principal de la policía, encargado de investigar las muertes de los asociados de la empresa Savolta. Destaca por descubrir la muerte de «Pajarito de Soto».

Sargento Totorno: Sucesor del Comisario Vázquez, siendo alguien fundamental para la investigación del caso.

Maria Coral: Esposa de Javier Miranda y amante de Lepprince.

Resumen

La empresa Savolta era una compañía dedicada a la venta de armas, se lucran de las mismas durante la primera guerra mundial.

Debido a los constantes conflictos bélicos que asediaban constantemente a España y a los países cercanos, era de esperar que una compañía dedicada únicamente a la creación de armas tuviera un buen rendimiento.

Esta empresa podría ser de las únicas que se veían beneficiadas por la guerra, pues desde que esta había comenzado los clientes y ventas se había disparado por el cielo, convirtiendo a su creador y socios en la nueva burguesía de Barcelona.

Todo el negocio era dirigida por Enric Savolta, un hombre de edad con una única hija y un gran legado ha futuro.  Se había notado que cierto grupo de sindicalistas de obreros, estaban conformando ciertas protestas y buscaban mejoras para los trabajadores, veían con molestia que el dueño Enric no hacía nada por resolver ciertos descontentos.

El problema era bastante obvio, ya que los obreros corrían riesgos y amenazas constantes, el negocio crecía y los únicos beneficiados eran los altos cargos. Una vez la clase media comenzó a notar esta situación, se desencadenaron grandes protestas, con la intención de conseguir al menos una pequeña mejoría de sus condiciones laborales o un sueldo más entendible a su parecer.

Buen Francés I

Cierto día llega a la ciudad un caballero de nombre «Paul André Lepprince», un francés de origen desconocido, pero muy vivaz, elegante, escurridizo, de modales muy finos y sobre todo inteligente. El hombre era increíblemente agradable y a pesar de no poseer ni un euro durante su llegada, consiguió amistades con grandes burócratas y empresarios importantes de Barcelona.

Después de cierto tiempo comienza a planear ideas para obtener un mejor futuro, hablando con sus amistades para conseguir un gran empleo. Con sus dotes para el carisma, no tarda mucho en conseguir un buen trabajo en la empresa más influyente de la ciudad en aquel momento, la famosa creadora de armas y explosivos Savolta.

Entrando directamente como un directivo y consiguiendo poder en pocos meses, la mayoría de personas del alto estatus no podían creer su posición. Esto causó mucho ruido entre las personas del lugar, especialmente entre aquellas que dudaban de sus verdaderas intenciones. Allí conoce a Javier Miranda un hombre inseguro, desorientado y fácil de manipular, alguien que sería el títere perfecto para un hombre como Paul Lepprince, la persona perfecta para realizar fechorías y favores dudosos.

En este periodo Lepprince se encarga de hacer relaciones públicas con todos sus nuevos allegados, pues él sabía que la persona con más «amigos» sería el más poderoso de ese negocio. También trata de ayudar en lo más posible a Javier Miranda, dándole regalo y volviéndolo un cómplice indirecto de los pequeños delitos que comenzaba a cometer bajo las sombras.

Problemas del trabajo

Ciertamente cuando las cosas se tornaron difíciles con los obreros, Paul junto a uno de los empleados de la empresa apodado «El hombre de la mano de hierro “,  debían solucionar el problema. Juntos y contratando algunos matones se encargaban de amenazarlos y hacerlos desistir de cualquier protesta que quisieran emprender, pues según él, estas iban «en contra los interés de la empresa». Los llamaba y los intimidaba a fin de sembrarlos de miedo y difuminar cualquier acción.

Lepprince únicamente debía acabar con las protestas, pero sus jefes jamás pensaron que lo consiguiera tan rápido. Eso sí, obviamente el astuto francés no compartía sus métodos con los superiores, pero si obtenía la gloria por sus logros en tiempo record. Aquel hombre sabía perfectamente que esas acciones no eran bien vistas, pero los altos cargos no eran capaces de creer los rumores, ya que la imagen de Lepprince demostrada totalmente lo contrario a un hombre violento.

La muerte del justo II

Al contrario de aquel nuevo directivo francés, «Domingo Pajarito Soto» tenía una peculiar manera de ser, daba la vida por las causas justas de los obreros con los que trabajaba en la empresa Savolta. El problema de esto era descuidaba a su familia, por el trabajo incluso poniéndola en segundo plano. Sin duda un buen hombre, que no estaba nada de acuerdo con los métodos aplicados por Lepprince, llegando a considerarlo un veneno dentro de la empresa.

Un día llegó a oídos de Paul que este andaba organizando cierta protesta, así que fue llamado a la oficina del jefe y se le hizo saber que estaban en conocimiento de lo que estaba haciendo. En ese preciso momento se le dejó bien claro que lo tenían localizado, pues los saboteadores le habían dado la información acerca de aquella protesta.

Allí en la reunión estaban presentes dos hombres de aspecto robustos, tenían una apariencia poco agradable y su aire no parecía acorde al de aquella oficina tan bien arreglada, poseyendo un aura de matones. Además, en varias ocasiones estos hombres se habían introducido entre los obreros para amedrentarlos y tenerlos controlados, hacerles entender que no podían organizar ninguna problema que dañara la imagen de la empresa Savolta.

Dichos matones encargados de disuadir a los obreros que integraban una lista entregada por Lepprince. Uno de estos fue «Vicente Puente García», quien recibió un ataque por alterar la tranquilidad de la empresa, lo dejaron moribundo con tal cerca de su hogar y la situación se repetía con otros obreros más.

Adiós pajarito

Mientras lo policía continuaba investigando a los responsables de los ataques a lo obreros, descubrieron un suceso aún más terrible. Uno de los trabajadores de la empresa, que fue identificado como «Pajarito Soto», había sido asesinado. Lo más extraño de este suceso era que «nadie» sabía nada, no había sospechosos y las pistas eran mínimas, por lo cual aquel asesino quedaría impune a este paso.

Los gustos de Lepprince

Mientras el tiempo en la empresa Savolta pasada, cada vez Paul André Lepprince poseía más poder. Llegado a cierto punto comienza a serle infiel a su mujer, para encontrarse con su amante «María Coral». Ella era una mujer sensual, caprichosa, egoísta, fría y calculadora, capaz de atrapar a cualquier hombre. Desde el comienzo Lepprince sabía que esta no era una verdadera relación para él, pero no era capaz de olvidar la belleza de Maria Coral.

Aquella gitana parecía haberlo hechizado, pero jamás podría estar por encima de sus propios intereses. Una vez que Lepprince cae en cuenta de la locura que acaba de cometer, echa a María de la empresa, él no podía exponerse a un escándalo cuando tenía un estatus tan alto. El adulterio era muy mal visto, además que le afectaría muy negativamente si se trataba de una mujer con tan poco prestigio en comparación suya.

Con la intención de salvar su posición, Lepprince no tuvo otra alternativa que alejar a su nueva amante, pero siempre mantuvo un contacto desde la lejanía.

Fiesta de la familia Savolta III

Al llegar el fin de año se celebra una gran recepción en la residencia de la familia Savolta. El gran número de invitados se dispersan por los salones, las mujeres conversan de modas y joyas de las últimas tendencias, uñas haciendo alardes de los lujosos regalos otorgados por sus esposos. Por otro lado, los hombres se reúnen en la biblioteca  fuman y hablan de las grandes ganancias, que han dejado sus empresas este fin de año.

María Rosa Savolta en esas navidades había dejado el colegio y compartía de la fiesta en familia, ella era una chica educada y frágil, acostumbrada a la buena vida, de la cual sus padres le otorgaban sin restricciones. Era la envidia de muchas chicas por poseer tantos lujos y privilegios, pero era lo mínimo que podía tener la niña consentida del gran señor Enric Savolta.

Al transcurrir las horas el señor Savolta hace presencia en el inmenso salón y se dirige a los presentes, de repente suenan unos disparos y el gran hombre de negocios cae al piso muerto. Todo había sido tan repentino que nadie podía creer lo suceso.

Hace apenas unos pocos segundos la fiesta se encontraba normal, pero ahora aquel hombre había caído desde las escaleras por unos disparos. Todos los invitados corren asustados y tratan de resguardarse, nadie se percató quien asesinó al señor Savolta, pues todos los invitados estaban distraídos por la bebida, comida y apariencias del lugar.

Lo que parecía aún más dudoso fue la facilidad de los malhechores para escapar, pues incluso sin que nadie pudiera verlos, la seguridad comenzó rápidamente un registro todos los invitados. De alguna u otro forma debían ser atrapados, pero aquellos pistoleros desaparecieron esa noche, como si todo estuviera arreglado para el asesinato perfecto.

Policías y funerales

El funeral del señor Savolta fue majestuoso,  lo acompañaron sus familiares, grandes autoridades, socios, amigos, empleados, todos trajeados de la mejor manera y los criados de ropa más modesta incluso había sido vestidos de forma elegante. Parecía un evento público debido a la cantidad de asistentes, nadie podía creer lo que sucedió aquella noche, pero ahí yacía el cuerpo sin vida de Enric Savolta.

Los agentes policiales una vez realizadas las diferentes investigaciones, deduce que la muerte de Enric Savolta, dueño de la empresa de armas, explosivos y otros detonantes, es producto de la represalia por la muerte del dirigente sindical Pajarito Soto. Los medios atribuyeron el deceso del empresario a los líderes del movimiento terrorista. Jamás se escuchó el nombre de Lepprince que tenía gran interés de apoderarse de la empresa desde hace años, pasando desapercibido de toda la investigación.

Una niña valorada en millones IV

María Rosa Savolta, al morir su padre se siente sola y desprotegida. Poco a poco Lepprince la corteja, enamorando a la pequeña con trucos y palabrería. Delante de los ojos de la joven María Rosa Savolta, Lepprince es un buen hombre que siempre había ayudado a su padre, por lo cual no sería una mala persona.

Luego de algunos meses saliendo juntos, el astuto francés le pide matrimonio con una gran sorpresa, llena de lujos y joyas, como solía acostumbrar su padre. Sin una pizca de sospecha de las intenciones de aquel hombre, accede a casarse con él. En su mente ella había conseguido un esposo, y en la de Lepprince se había sacado la lotería valorada en millones de Euros.

La boda se celebra de lo más discreta, por consideración a la muerte del padre de María. También evitan cualquier presencia de algún malintencionado, no podían correr riesgos y mucho menos otro posible atentado en contra de la familia Savolta. Solo fueron invitados familiares importantes de la chica, amigos cercanos de la familia , además de los principales socios y compañeros de Lepprince.

Inversión a largo plazo

Al pasar algunos años la situación se torna difícil, las empresas cierran, los paros empresariales se vuelven frecuentes, los campesinos emigran a las ciudades. Se observa en la ciudad, en las calles de Barcelona como las personas están mendigando. Gran parte de los niños están flacos, una muchedumbre hambrienta, cantidades de mujeres de la mala vida. El nombre de Lenin se empezó a ver en los diferentes lugares, paredes, plazas, las huelgas se fomentaron cada día más, una crisis total.

Parecía que la consecuencias de la guerra por fin había llegado a su máxima expresión y el pueblo ya no podía solventar por si mismos sus propios problemas. Por si fuera poco, la cantidad de interés de la élite española por los de clase baja era mínima, prefiriendo ignorarlos y ver desde arriba, cómodos en sus lujosas casas y con la barriga llena.

Lepprince formaba parte de aquella élite, ya habiendo obtenido casi en totalidad la empresa de su antiguo jefe el Sro. Savolta. María Rosa para la fecha estaba esperando su primer hijo, la situación no era nada alentadora para ella y su hijo que venía en camino, la cosas cada vez estaban inalcanzables, pensaba y eso la hacía desesperarse.

Un favor entre amigos V

Incluso después de tener una vida de casado, Lepprince jamás había dejado de pensar sobre su amante la gitana María Coral. Por raro que pareciera, aquel hombre tan frío parecía tener una sola debilidad, una que por más que intentaba alejar, siempre le recordaba que también sentía. La gitana ha caído en un lugar de muy baja categoría, labora en un bar como prostituta, Javier en una de sus visitas observa que Marie está enferma y trabajando en condiciones inhumanas, así que le cuenta a su jefe Lepprince.

El francés no podía creer esta situación, pues este esperaba que la hermosa mujer se hubiera casado con un hombre resuelto y que tuviera una buena vida después de su separación. Inmediatamente Lepprince le dice que la lleve a un hotel y la haga ver por un doctor. Allí la asisten y por fin puede empezar a recuperarse. Una de las siguiente visitas realizadas por Javier Miranda le informan que la chica ya no vive en el hotel, nuevamente este le informa a su jefe.

Lepprince al conocer de la situación de María Coral, le pide a su secretario que se case con María. Este era sin duda el favor más grande hasta el momento y Javier Miranda no podía creer que clase de cosas le pedían. Hasta ahora había ayudado a su jefe en varias ocasiones, pero esto era algo mucho más allá. Además, cuando le pidió una explicación este se negó a dársela, solo pidiendole como «amigo», en vez de jefe.

Javier Miranda no poseía condiciones para mantener a la chica y mucho menos de formar familia. Lo que gana apenas le alcanza para el y se lo dejó muy claro a su jefe. Paul casi de inmediato le informa que se dedicara a la política, será el nuevo alcalde y le asigna una oficina, pues con un sueldo acorde a su desempeño podrá vivir cómodamente con su nueva esposa. Debido a la cantidad de promesas, Javier se casa con María Coral, pues obtendría una bonita esposa y un sueldo de ensueño.

Ya no tan bueno

Uno de los socios de Lepprince de la empresa Savolta ha observado ciertos manejos extraños y algunas cuentas no cuadran a la hora de hacer los cálculos. Se torna una discusión fuerte entre ambos socios y el pequeño accionista amenaza a Lepprince y le jura que acabará con él, que tiene como comprobar que está robando.

A los pocos días y de una manera extraña una bomba explota en la casa del socio «Parells» muriendo él y algunos familiares en el proceso. Se presume que fue Paul Lepprince, pero no se comprueba nada y la muerte del señor Parells se lo atribuyen a los anarquistas del momento.

Por otro lado, Javier y María Coral llevaban una vida modesta y tranquila. Todo parecía perfecto hasta que le confiesa a Javier que ella es la amante de Paul, le confirma que cuando él va a trabajar Lepprince pasa el día con ella aquí en la casa y se va antes que él regrese del trabajo. Miranda no podía creer la situación, así que sale de la casa molesto para distraerse.

Al regresar a su casa ve a María tendida sobre la cama inconsciente y la casa huele a gas. Las cosas se tornan cada vez más extrañas y no entendía que sucede, pero debe aguantar vivir con una mujer que le es infiel y un amigo que no era tan bueno como parecía. Pasan los días y María Coral se escapa con el chofer de Lepprince constantemente, Javier logra dar con ellos en un pueblo cercano, donde María le confiesa que está esperando un hijo de Paul y se encuentra delicada de salud, Javier espera que sobreviva a tan desagradable situación.

Cuando se reune nuevamente con su jefe, Lepprince le comenta que debe arreglar unos asuntos importantes sobre la empresa, ya que «unos malportados» han intentado engañarlo. En ese momento le entrega una buena suma de dinero a su secretario Javier para que este viaje de inmediato al extranjero, ya que debe verse con uno de sus socios lo antes posible. La reunión dura poco y Miranda confundido pero con un mal sabor de boca sale de España rápidamente.

Karma VI

Javier que se encontraba de viajes arreglando algunos problemas para su jefe por fin regresa a la ciudad. Una vez que está en Barcelona, se entera que Lepprince estaba arruinado y muere en un incendio de la empresa. Todo parecía apuntar que un simple fallo en los explosivos destruyó todo el lugar, pero algunos rumores comentaban un ajuste de cuentas por algún trato que salió mal.

Por otro lado la señora María Rosa ha dado a luz a una niña y se encuentra delicada de salud. Sus criados han desvalijado la casa y solo se quedó atendiendo a su vieja fiel nodriza. Era impresionante como todos aquellos anteriores trabajadores del hogar se habían vuelto tan salvajes, pues al saber la pérdida sufrida por la familia Savolta no dudaron en hacerse con los pocos bienes que restaban.

De repente se escucha unos pasos, llegando la policía a la dañada residencia Savolta. Aquí le informa a Miranda sobre el oscuro pasado que llevaba Lepprince, este robaba armas de la empresa Savolta y las vendía en Alemania para lograr aumentar su capital. La policía también le contó que uno de los sicarios de paul fue el encargado de matar al señor Enric. Todo este caso había sido congelado por el mismo Lepprince y sus «amigos», pero ahora que había muerto, no había razones para no hacer públicas sus tratos sucios.

Regreso a casa

Una sorpresa recibe Miranda al llegar a su casa, pues encuentra a María Coral quien había sobrevivió a todos los problemas mientras estuvo ausente. La mujer perdió al hijo que esperaba, ella le entrega una carta y un documento, la cual era una póliza de seguro, Miranda debe cobrar el dinero y entregárselo a María Rosa Savolta y a su hija, pues al pasar algunos años esta sería la única ayuda que podrían tener para sustentarse.

Despedida del pasado

Javier y su esposa María Coral emigran a Los Estados Unidos, allí pasan tiempos difíciles, hasta que felizmente  el consigue la nacionalidad norteamericana y logra encontrar trabajo en la bolsa. Pasado algún tiempo comienza a tramitar la póliza de seguro, se torna difícil pero logra ganar la demanda y enviar el dinero a sus beneficiarias, se siente reconfortado al cumplir a la petición de su amigo Lepprince, el dinero llegó a su destino.  La vida de Javier y María Coral es calmada y rodeada de felicidad.

Para hacer más feliz los días de Javier, una vez que envía el dinero, recibe una carta de María Rosa Savolta que decía lo siguiente:

Ya sabes que nos tiene a su entera disposición y que nuestra gratitud por su desinteresada ayuda no conoce límites. Crea que con ella ha contribuido a despejar un poco el negro panorama de nuestras vidas y a rehabilitar la memoria de aquel gran hombre que fue Paul André Lepprince

María Rosa Savolta

Javier sabía que Lepprince no era una buena persona, pero María Rosa Savolta era una simple víctima. La ayuda que él le había otorgado no era nada en comparación de los lujos que poseía anteriormente, pero por lo menos se reconfortaba al saber que estaba realizando una buena acción por una de las personas más afectadas por los actos de Lepprince.

Esperamos que el artículo de La Verdad sobre el caso Savolta, escrito por Eduardo Mendoza haya sido de su agradado. No te pierdas nuestras demás reseñas literarias, sigue estos enlaces y continúa leyendo!!!

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